Por |4 - noviembre - 2016|Categorías: Embarazo, Ginecología|Tags: , , , , , , |0 comentarios

Mujer con mala digestión

Los síntomas digestivos indeseables son un clásico en la gestación. Desde las náuseas y vómitos que pueden anunciar el embarazo, a distorsiones del sabor y del olor ya en las primeras semanas de gestación.

Muchas pacientes preguntan: ¿Por qué no tengo náuseas si estoy embarazada, va todo bien? En realidad las náuseas son variables en cada paciente, y el que no sucedan estos síntomas típicos no quiere decir que las cosas vayan mal, ni  que el embarazo se haya detenido y debido al descenso hormonal ya no se experimenten estos síntomas. De hecho, mejor si no están.

Para paliar las náuseas, los complejos naturales como los de jengibre y vitaminas del grupo B pueden ser un buen remedio.. Si no es suficiente, y los vómitos son muy frecuentes o persisten muchos días, se pueden usar tratamientos con antihistamínicos o antieméticos farmacológicos.

Otros trastornos frecuentes son la maldigestión y la acidez. En el embarazo se produce más ácido clorhídrico en el estómago. Además cuando el útero va ganando tamaño en las semanas centrales del embarazo, comienza a desplazar hacia arriba la unión de esófago y estómago y hay más reflujo, acidez, quemazón hacia la boca.

En estos casos, se recomienda que la embarazada visite su ginecólogo para que el profesional que sigue el embarazo pueda hacer un diagnóstico personalizado.

Ojo. Tanto las náuseas y la acidez popularmente se ‘matan’ comiendo. No se recomienda puesto que a mayor contenido en el estómago calmaremos el mal vaciado del ácido, pero generaremos más náuseas posteriormente, maldigestión con gases, sensación de plenitud y ¡ganancia de peso!

Por último, en el embarazo cambia también nuestra flora intestinal y un mayor ácido puede destruirla. Para fermentar y romper los alimentos, digerirlos mejor y absorber sus nutrientes en estómago e intestino delgado necesitamos Lactobacilos. Productos como Donnaplus Multiflora, que ayuda a mantener el equilibrio natural de la flora intestinal, ayuda en el embarazo y reduce el gas de fermentación y mejora el tránsito e incluso el estreñimiento, del que hablaremos más adelante.