Por |5 - junio - 2015|Categorías: Ginecología|Tags: , , , , , , , , , , |0 comentarios

Durante el embarazo es imprescindible una alimentación saludable y tomar según qué suplementos para complementarla.

Durante el embarazo y la lactancia las necesidades nutricionales se ven incrementadas en orden a 375, 1.200, 1.950 Kcal/día para el primer, segundo y tercer trimestre respectivamente debido al rápido crecimiento fetal y al que acontece a lo largo de los primeros meses de vida.

La madre debe garantizar los nutrientes energéticos y no energéticos (vitaminas y minerales) en cantidad suficiente para el correcto desarrollo fetal. En ocasiones la dieta no es suficiente y es necesario recurrir a la ingesta de suplementos. La exposición a determinados nutrientes en períodos críticos de la vida, así como la deficiencia o el exceso de alguno de ellos, puede comprometer el crecimiento y desarrollo fetal, así como condicionar el riesgo a padecer determinadas enfermedades en la infancia y en la vida adulta. Por eso es tan importante que la mujer embarazada alcance un nivel nutricional óptimo.

Ácidos grasos esenciales (AGE)

Los lípidos son elementos estructurales importantes de las membranas celulares, cumplen funciones energéticas y de reserva metabólica, y forman parte de la estructura básica de algunas hormonas y de las sales biliares. Algunos tienen la característica de NO poder ser sintetizados a partir de estructuras precursoras, lo que les imprime el carácter de esenciales, entre los mas frecuentes tenemos:

• Ácido linoleico (LA) el cual va a dar origen al Ácido Araquidónico (AA)
• Ácido alfa-linolénico (ALA) del cual se origina el Ácido decosahexaenoico (DHA)

El cerebro, la retina y otros tejidos nerviosos son particularmente ricos en ácidos grasos polinsaturados de cadena larga (AA y DHA). Muchos estudios clínicos han mostrado efectos positivos de estos ácidos grasos sobre el desarrollo neurológico del niño, contra el cáncer, enfermedades cardiovasculares y más recientemente efectos positivos sobre otras enfermedades como en el déficit de atención e hiperactividad. Además de su papel estructural, estos ácidos grasos contrarrestan la inflamación, la agregación plaquetaria, la hipertensión y la hiperlipidemia.

Ácido docosahexaenoico (DHA)

Existe una asociación directa entre la ingesta correcta de DHA en el embarazo y el adecuado desarrollo neurológico, cognitivo y de la visión de los recién nacidos y lactantes, reforzando aún más la necesidad de asegurar un aporte adecuado durante el crecimiento y desarrollo del bebé. Igualmente, se han observado efectos positivos en otras situaciones como en la prevención de enfermedades inflamatorias y mejoría en determinadas enfermedades crónicas como el Asma.

El DHA no se considera un ácido graso esencial ya que se puede sintetizar a partir especialmente del Alfa linolénico, que sí es esencial por naturaleza. No obstante, dada la limitada y alta variabilidad en la formación del DHA a partir de este (1–5%), y debido a sus críticas funciones sobre el desarrollo visual y neurológico, y sobre otros sistemas, lo consideramos condicionalmente esencial en etapas tempranas de la vida incluyendo la intrauterina, así como en la prevención de la enfermedad cardiovascular.

Los expertos en nutrición, obstetras y pediatras, han concluido que la ingesta diaria debería ser de 200 mg de DHA/día, de esta forma tendrás:

– Menor probabilidad de parto pretérmino
– Mayor peso de tu bebe al nacer.
– Disminución del riesgo de desarrollar hipertensión en el embarazo
– Mayor desarrollo del sistema nervioso y de la función visual de tu bebe
– Optimización de las funciones posturales, motoras y sociales si es prematuro

Puedes encontrar estas cantidades de 200 mg de DHA en distintos complementos alimenticios como por ejemplo en DONNAPlus+ Embarazo.

Fuentes:

– Campoy C et al. Actualización, recomendaciones y consenso sobre el papel de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga en la gestación, lactancia y primer año de vida. Med Clin 2010; 135(2):75-82
– Mennitti LV et al. Type of fatty acids in maternal diets during pregnancy and/or lactation and metabolic consequences of the offspring. Journal of Nutritional Biochemistry 26 (2015) 99-111
– Jia X et al. Women who take n-3 long-chain polyunsaturated fatty acid supplements during pregnancy and lactation meet the recommended intake. Appl Physiol Nutr Metab. 40: 474-481 (2015)
– Rees A et al. Maternal Docosahexaenoic acid intake level during pregnancy and infant performance on a novel object search task at 22 months. Child Development November/December 2014, Volume 85, Number 6, Pages 2131-2139
– Carvajal JA. Docosahexaenoic Acid supplementation early in pregnancy may prevent deep placentation disorders. BioMed Research International Volume 2014, Article ID 526895
– López Rodríguez MJ et al. Suplementos en embarazadas: controversias, evidencias y recomendaciones. Inf Ter Sist Nac Salud 2010; 34: 117-128