Los hipopresivos serán tus aliados para mejorar la salud de tu suelo pélvico y tus relaciones.

Ayudan a mantener un abdomen plano; a prevenir dolores de espalda, y además permiten cuidar la salud ginecológica de las mujeres y evitar las pérdidas de orina asociadas al sobreesfuerzo que realiza el cuerpo durante parto y embarazo. Una nueva manera de ejercitar el cuerpo que reporta muchos beneficios tanto terapéuticos como estéticos.


Durante el embarazo y tras el parto los músculos abdominales y el suelo pélvico de la mujer sufren y se distienden e incluso, en ocasiones, se producen secuelas como la incontinencia urinaria.

Esto se debe a que los músculos y ligamentos que forman el suelo pélvico ceden para que el bebé pueda salir por el canal del parto y para ejercer su función de nuevo necesitan volver a ponerse a tono. Hasta que llega ese momento, no tienen la misma capacidad de contención, por tanto la orina puede escaparse. Actualmente, el método hipopresivo se ha convertido en una técnica muy eficaz para fortalecer y tonificar la faja abdominal y el suelo pélvico.

Su historia debe mucho al médico belga Marcel Caufriez. En 1989 publicó el libro que contiene los primeros ejercicios y posturas estáticas del método de gimnasia abdominal hipopresiva. Caufriez se dedicaba a la reeducación uro-ginecológica y se percató de que los abdominales tradicionales, realizados en el periodo de post-parto, perjudicaban el suelo pélvico agravando los problemas de incontinencia urinaria, diástasis, prolapsos, etc. Entonces dedicó sus esfuerzos a investigar y desarrollar nuevos ejercicios y técnicas que hoy conocemos bajo el nombre de método hipopresivo.

Beneficios probados

Es importante saber que la musculatura abdominal actúa en nuestra vida cotidiana como una especie de “faja” natural que trabaja para asegurar la correcta ubicación de los órganos internos y ayuda a mantener una buena postura. Los ejercicios hipopresivos respetan la fisiología de dicha faja abdominal y del suelo pélvico, potenciando su aguante ante los esfuerzos diarios que se realizan en la vida cotidiana y deportiva.

La gimnasia hipopresiva trabaja fundamentalmente los músculos abdominales más internos mediante diferentes posturas y movimientos que tienen en común la contracción del diafragma en espiración (lo que se conoce como apnea respiratoria). Se ejerce así una presión negativa dentro de la cavidad abdominal y de la cavidad pélvica, provocando una contracción refleja muscular. Al realizar estos ejercicios, la sensación que se experimenta es que los órganos suben o ascienden.

A diferencia de otros ejercicios, no aumenta la presión en el abdomen, sino que disminuye. Así, se puede considerar que se reprograma la musculatura y se solucionan muchos problemas, ya que las mejoras son tanto terapéuticas como estéticas:

• Los abdominales hipopresivos reducen la cintura, pues la faja abdominal se contrae de forma no voluntaria. De esta manera se consigue decir adiós a la flacidez y a la debilidad que tanto preocupa a muchas mujeres.
• Además, permiten que las vértebras se separen y descompriman gracias a la disminución de la presión, permitiendo que las lumbalgias y otras molestias de la espalda disminuyan o desaparezcan.
• Por otro lado, se puede llegar a solucionar la incontinencia urinaria gracias al fortalecimiento del suelo pélvico y la recolocación de la vejiga.
• Asimismo potencia la función sexual y se mejora la postura y el equilibrio, pues mejora el tono muscular general.

Dominar esta técnica no es fácil, por eso es importante contar con la ayuda de un entrenador para hacer bien los ejercicios y conseguir unos resultados más favorables. Es importante aprender muy bien la técnica para que haya progresión, y aunque al principio pueda parecer complicado, los resultados se aprecian desde la primera sesión.