Por |2 - noviembre - 2015|Categorías: Ginecología|Tags: , , , , , , , , , , , |0 comentarios

Aliméntate bien los días previos de la regla.

Calambres, cólicos abdominales, dolores de cabeza… ¿Te suena? Los dolores asociados a la regla son como una lotería: unas mujeres son afortunadas y no se enteran, y otras lo pasan fatal. A veces basta tirar de remedios naturales y realizar unos ligeros ajustes en tu estilo de vida para hacerlos más llevaderos. Y aunque suponen un trastorno bastante común, si notas que va in crescendo y afecta a tu calidad de vida, debes acudir al ginecólogo.

Hay mujeres que sufren un auténtico suplicio cada mes cuando les baja la menstruación.
La dismenorrea es un término que se utiliza cuando las reglas son muy dolorosas y suelen estar acompañadas de fuertes dolores de cabeza, mareos, naúseas y vómitos, estreñimiento, dolor lumbar o abdominal… que pueden llegar a incapacitar en el desempeño de tareas cotidianas. Si es tu caso, probablemente ya lo habrás consultado con tu ginecólogo para que esté al tanto de lo que te sucede y, de paso, pueda recetarte algún analgésico o antiinflamatorio. Pero ten presente siempre, sobre todo si el tuyo es un dolor leve o moderado, que hay muchos pequeños gestos en tu mano para aliviar esas molestias sin necesidad de recurrir a los medicamentos.

  • Come bien. Aunque no hay un alimento milagroso que elimine los dolores de la regla, si está demostrado que ingerir durante esos días alimentos ricos en triptófanos, Omega 3, hierro o magnesio pueden ayudar a reducir dichas molestias. El atún, la caballa, el salmón… en general todos los pescados azules, verduras de hoja verde, frutas, semillas de lino, legumbres, frutos secos y alimentos ricos en fibra no deben faltar en tu dieta. Debes comer ligero, a menudo y en pequeñas cantidades para tener una digestión mucho más liviana. Por contra, no debes ingerir alimentos ricos en azúcar, evita la sal, que favorece la retención de líquidos, y limita el consumo de bebidas con cafeína, teína y alcohol, que resultan muy excitantes e irritantes.
  • Haz ejercicio. La actividad física moderada tonifica la musculatura y libera tensiones. Eso sí, mientras tengas la regla y padezcas dolores descarta acudir al gimnasio a machacarte. Es mejor bajar el ritmo e intensidad de las sesiones y optar por un deporte mucho más suave, como puede ser caminar, que ayuda a eliminar la retención de líquidos típica de estos días, además de ayudarte a controlar mejor el dolor. El yoga y otras técnicas de relajación también resultan muy efectivas para aprender a controlar la ansiedad y el estrés que pueden provocarte el dolor menstrual. Si no te encuentras en condiciones de hacer deporte, mejor quédate en casa y recurre a otros remedios caseros como el calor seco sobre la zona de dolor. También da buen resultado.
  • Apúntate a los remedios naturales. El mundo vegetal te brinda una gran botica natural. Para reducir las molestias, prueba a beber infusiones de hinojo, melisa o lavanda, que tienen propiedades antiinflamatorias. La caléndula y la artemisa tienen efectos calmantes, mientras que la manzanilla y el jengibre ayudan a relajar el útero. También es muy recomendable el aceite de onagra, rico en ácidos grasos esenciales y GLA (gamma-linolénico), de utilidad para disminuir los trastornos típicos del síndrome premenstrual como la irritabilidad, los dolores abdominales o de las mamas.
  • Prepara tu cuerpo. Los días previos a la menstruación duerme al menos 8 horas diarias, practica algún deporte y bebe al menos dos litros de agua al día.
  • Acupuntura. Se ha demostrado que las mujeres responden a la acupuntura mejor que los hombres debido a sus características neurofísicas y hormonales.Y teniendo en cuenta la eficacia de esta técnica para aliviar el dolor, su utilización resulta muy beneficiosa frente a las menstruaciones dolorosas.
  • No te estreses. Si la musculatura ya se tensa cuando hay dolor, imagínate si la fuerzas aún más con sobredosis de estrés.
  • Descansa a menudo. Debes ser consciente de que, con dolores, estás más limitada para realizar ciertas actividades. Por ello, asúmelo y descansa entre un ejercicio y otro. No quieras abarcarlo todo, empeorarás la situación.
  • ¡Sé feliz! No dejes que el dolor te paralice. Ser positiva y disfrutar de la vida a cada instante no es lo mismo que resignarse, es ser inteligente y práctica. Está comprobado que las carcajadas tienen un inmenso efecto calmante sobre el dolor.