Los radicales libres son unas moléculas que tienen unas características químicas que les hacen muy especiales. Son muy inestables y tienen una enorme capacidad de combinarse con otras moléculas de nuestro cuerpo provocando daños a células y tejidos, los cuales favorecen la aparición de determinadas patologías y aceleran el proceso de envejecimiento.

Se generan constantemente en nuestro organismo fruto del propio metabolismo, a diario se producen millones de radicales libres de forma natural, pero además también se producen por influencia de factores externos como la sobreexposición a las radiaciones solares, la contaminación ambiental, el humo del tabaco, por el ejercicio físico practicado de forma intensa y en situaciones de estrés elevado y sostenido.

Todos ellos tienen actividad oxidante, de manera que actúan provocando un daño oxidativo a ciertos componentes de nuestro cuerpo como las proteínas, las grasas e incluso el material genético, acelerando el proceso de envejecimiento celular y favoreciendo la aparición de patologías como la arteriosclerosis y otras enfermedades cardiovasculares, la diabetes, Alzheimer y Parkinson, cáncer.

Precisamente una de las teorías más aceptadas para explicar el envejecimiento es la teoría de los radicales libres.

Para protegernos de su acción nuestro cuerpo necesita de sistemas antioxidantes, que pueden ser propios del organismo u obtenerse a través de la dieta y la toma de complementos alimenticios. Entre ellos están los carotenoides como la astaxantina, las vitaminas C y E, , los polifenoles de frutas como la granada o la uva, el selenio y el zinc.

Se encuentran en alimentos como los cítricos, granada, kiwi, fresas, pimiento, aguacate, frutas y verduras de color anaranjado, verduras de hoja verde, frutas rojas y moradas, té verde, cereales integrales, aceite de oliva virgen, todos ellos ricos en antioxidantes que no pueden faltar en nuestra dieta y si puede ser debemos comerlos a diario.

La dieta mediterránea es, de forma natural, una fuente muy rica de antioxidantes.

En determinadas situaciones el aporte a través de la dieta puede no ser suficiente y es bueno recurrir a la toma de complementos alimenticios que ayuden a aportar la cantidad de antioxidantes diarios que necesitamos. Este es el caso de DONNAPlus+ Antioxidante, complemento alimenticio antiedad que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, ralentizando así el envejecimiento celular gracias a su contenido en astaxantina, granada y vitamina C, ingredientes todos ellos caracterizados por su capacidad antioxidante.