Una alimentación incorrecta, comer con prisas y sin masticar lo suficiente, las situaciones de nervios y el estrés, pueden provocar digestiones lentas y pesadas, dolor de estómago y sensación de hinchazón en la zona del vientre. Con algunos cambios en la dieta y cuidando tu estilo de vida notarás como mejora el bienestar digestivo.

El primer paso para mejorar la digestión es comer despacio y masticar bien. La digestión empieza en la boca, así que debemos masticar lo suficiente para facilitar que los alimentos se mezclen con la saliva y empiecen a actuar los enzimas digestivos.

Cuida tu dieta con alimentos ricos en fibra: fruta fresca, verduras y hortalizas, cereales integrales y legumbres. No abuses de las especias picantes y procura evitar el café, el alcohol y las bebidas con gas. Ciertos alimentos como las alcachofas, las lentejas, las habas o los garbanzos pueden resultar flatulentos debido precisamente a su gran aporte de fibra. En tal caso cocínalos con anís o hinojo, o también puedes triturarlos.

Las cocciones más adecuadas para una buena digestión son las más suaves: plancha, horno, vapor, papillote y hervido. No abuses de salsas, fritos, rebozados y empanados.

Realiza 4-5 comidas al día, es mejor comer poca cantidad y más a menudo que una comida copiosa que te costará largo tiempo en digerir. Evita el sedentarismo y sal a andar todos los días de 30 a 45 minutos. El movimiento de las piernas es como un masaje para tus intestinos.

Acuérdate de beber suficiente agua, entre 1,5 y 2 litros al día, para mejorar tu tránsito intestinal especialmente si tiendes al estreñimiento. Puede ser agua como tal, una infusión o un caldo vegetal.

Los complementos alimenticios con probióticos y fibra prebiótica ayudan a recobrar el equilibrio de la microflora intestinal, mejoran la digestión, favorecen el tránsito intestinal y además estimulan tu sistema inmunitario.

Una excelente opción de este tipo de productos es DONNAPlus+ Multiflora, complemento alimenticio a base de lactobacilos, bifidobacterias y fructooligosacáridos que ayuda a mantener el equilibrio natural de la flora intestinal.