Para el tratamiento o incluso la prevención de la hipertensión arterial está demostrado que es determinante mejorar el estilo de vida intentando seguir una dieta saludable que ayude a  bajar de peso y realizando ejercicio físico moderado.

Vamos a comentar a continuación 10 cambios en la dieta que serán beneficiosos para conseguirlo:

  1. Escoger alimentos de la naturaleza bajos en grasa como las frutas, las verduras y los cereales integrales, y no añadirles ni salsas ni aliños.
  2. Lo más nocivo para el corazón son las grasas saturadas. Consideraremos que un alimento es rico en este tipo de grasa cuando contenga más de un 20 %.
  3. Otra forma de nombrar en las etiquetas  los alimentos con grasas saturadas es “grasas hidrogenadas” o “parcialmente hidrogenadas”
  4. Hay alimentos naturales como los huevos, la mantequilla y las carnes grasas que contienen grasas perjudiciales sin ser productos elaborados. No hay que abusar de ellos.
  5. Existen alimentos que contienen proteína magra, con una baja proporción de  grasa. Son  el pescado, el pollo y las carnes blancas en general,  los lácteos descremados y la soja.
  6. Se recomienda reducir los alimentos precocinados y fritos en general. Las cocciones saludables son el horno, la plancha, el vapor y el microondas.
  7. Hay que intentar aumentar el consumo de fibra
  8. Sobre todo, hay que reducir el consumo de sal: No añadir sal al cocinar, evitar las carnes y los pescados secos o ahumados o salados así como crustáceos o moluscos, no comer quesos curados ni aceitunas ni pepinillos ni frutos secos salados, no consumir sopas ni purés de sobre ni alimentos enlatados, tampoco mantequilla salada ni agua con gas ni otras bebidas carbónicas. Para aliñar se puede utilizar ajo, zumo de limón, cebolla y  especies .
  9. Como máximo, consumir café descafeinado 2 al día y evitar las bebidas con cola.
  10. Evitar las bebidas alcohólicas de alta graduación, pero se puede tomar una copa de vino con las comidas.