Escrito por Sonia March y Mónica Peitx

Se sabe de sobra que el tabaco perjudica seriamente la salud y así se ha demostrado.

No existe una dieta para dejar de fumar, pero una buena alimentación puede contrarrestar algunos efectos nocivos del tabaco hasta conseguirlo.

La alimentación del fumador debe contener mayor cantidad de alimentos que aumenten las defensas del organismo y que también puedan favorecer la eliminación de toxinas más fácilmente.

Os dejamos algunos consejos nutricionales:

Fumar disminuye la cantidad y disponibilidad de algunos nutrientes del organismo. Uno de ellos es la Vitamina C.

Los fumadores necesitan unos requerimientos más elevados en vitamina C para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. Pero también porque esta vitamina es un potente antioxidante protector de las células contra los radicales libres, responsables del envejecimiento celular.

Se ha estudiado que los niveles de vitamina C disminuyen en un 25% en las personas que fuman menos de 20 cigarrillos al día, y un 40% en los que fuman 40 cigarrillos o más diarios.

Por este motivo se recomienda hacer una ingesta diaria más elevada en frutas cítricas ricas en Vitamina C. Las frutas que más la contienen son las naranjas, pomelos, kiwis y las frutas rojas. También algunas verduras y hortalizas como la coliflor, el perejil y el brócoli.

La vitamina E es considerada la vitamina contra el envejecimiento por excelencia y también contribuye a reforzar el sistema inmunitario del organismo. El aceite crudo de oliva, los alimentos integrales, los frutos secos, el aguacate y las semillas son ricos en vitamina E y deben estar presentes en la dieta del fumador.

También es importante mantener el organismo con unos correctos niveles de carotenoides (precursores de la vitamina A) con alimentos como la zanahoria, naranja, papaya y melocotón.

Las personas fumadoras pueden tener la piel más seca y de un color apagado, por eso es muy importante hidratarse más. Hay que tomar de dos a tres litros de agua cada día y complementarlo con una dieta rica en pescado azul y aceite de oliva o de girasol crudo (dos a tres cucharadas al día).

Una correcta hidratación facilitara que se elimine más agentes tóxicos por la orina. Por eso es recomendable incluir alimentos diuréticos en la dieta como los espárragos, el ajo, la cebolla, el apio, también las manzanas y las peras.

Algunas hierbas depurativas como el diente de león y la cola de caballo pueden estar recomendadas en algunos casos.

Otros de los nutrientes que pueden verse afectados por el tabaco son el calcio y el ácido fólico, aumentando el riesgo de osteoporosis y enfermedades de tipo coronario. En este caso se debe hacer una correcta ingesta de lácteos y verduras de color verde oscuro, ricas en acido fólico.

El tabaco es nocivo para nuestro organismo y contribuye a una nutrición inadecuada, ya que pone en riesgo la absorción y disponibilidad de muchos nutrientes. Por este motivo los fumadores son un colectivo que debe estar atento a su dieta, aumentando de forma equilibrada la ingesta de determinados nutrientes por tal de contrarrestar los efectos del tabaco.