Escrito por Sonia March y Mónica Peitx.

Tener energía, sentirnos vitales y con buen humor puede verse comprometido debido a un ritmo de vida acelerado, malos hábitos alimentarios y falta de ejercicio físico. También los cambios de estación pueden comprometer nuestra vitalidad.

Por otro lado, los nutrientes y una correcta alimentación son fundamentales para tener energía durante todo el día.

Para sentirse bien, aparte del consumo de alimentos adecuados y que nos aporten vitalidad, es aconsejable tratar de no saltarse ninguna comida, ya que esto perjudica a la salud y contribuye a que nuestro organismo se sienta decaído y sin fuerza.

Nutrientes que nos darán energía y un correcto funcionamiento de nuestro organismo:

Los alimentos vegetales como las frutas y hortalizas nos aportan vitalidad principalmente por su contenido en agua, vitaminas y minerales. Estos nutrientes juegan un papel fundamental sobre el estado de ánimo, ya que participan directamente en algunas de las funciones que desempeña el sistema nervioso.
Los hidratos de carbono son la gasolina de nuestro cuerpo. Aportan energía directa al organismo y es importante que estén presentes en las comidas principales.
Tomar frutas frescas o desecadas, galletas o alguna barrita de cereal entre horas, principalmente si se va a practicar alguna actividad física, aportan energía al organismo de forma rápida.

El desayuno contribuye a un beneficio intelectual necesario en este periodo de la mañana. Saltarse la primera comida provoca decaimiento, falta de concentración y mal humor. Esto se debe al déficit de glucosa, principal combustible energético de nuestro cerebro.

Un desayuno que nos aporte vitalidad debe estar compuesto de fruta, un lácteo y alimentos que contengan cereales, mejor integrales como el pan, las galletas o los cereales de desayuno.

La comida del medio día, aparte de vegetales y proteínas, debe contener hidratos de carbono complejos, ya que estos aportaran a nuestro organismo energía para el resto del día. En el menú debería de estar presente la pasta, el arroz, las legumbres, las patatas o el pan, en las cantidades adecuadas y adaptadas a cada individuo.

Un sueño reparador por la noche es fundamental para tener fuerza y vitalidad durante el día. El tipo de alimentación que se realice antes de acostarse puede afectar directamente nuestro sueño. La cena debe de ser ligera y que tenga lugar como mínimo dos horas antes de ir a la cama.

Seria recomendable tomar una ensalada completa que incluya cualquier tipo de alimento vegetal, así como también alimentos proteicos (queso fresco, jamón, fiambre de pavo, huevo, atún…). También podemos sustituir la ensalada por un puré de verduras. Un lácteo desnatado o una infusión como postre, nos ayuda a conciliar el sueño.

Puede haber personas que llevando a cabo una alimentación de estas características no les resulte suficiente. En estos casos se podría plantear, siempre bajo el control de un profesional, el empleo de complementos alimenticios que nos ayuden a obtener el plus de energía que necesitamos, como es el caso de DONNAPlus+ Vitalidad.