Escrito por Sonia March y Mónica Peitx.

La etapa adulta de la mujer coincide con la etapa de más esfuerzo intelectual y físico debido a una actividad laboral más intensa, la crianza de los hijos, los deberes en el hogar.  La alimentación puede verse afectada por los horarios y el estrés. Los requerimientos de algunos nutrientes son primordiales en esta etapa para mantener la buena salud de nuestro cerebro.

Una dieta adecuada proporciona la energía y vitalidad para todo el día.

Algunos de los nutrientes esenciales para la buena salud de nuestro cerebro son la Vitamina B12presente en los alimentos de origen animal, el Magnesio en los cereales integrales, los Omega 3 (Pescado azul y frutos secos) y el Hierro.

La vitamina E, el antioxidante por excelencia lo encontramos en aceite de girasol, almendras y nueces.

Es importante evitar el exceso de grasas de origen animal y combinarlos con alimentos ricos en proteínas vegetales como legumbres y frutos secos.

Se recomienda disminuir el consumo de harinas refinadas, azucares, pastelería, carnes grasas, refrescos azucarados y alcohol.

La dieta debe ser rica en verduras y frutas que proporcionan las vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

 

Ejemplo de menú:

Desayuno: 2 yogures natural + 3 cucharadas soperas de cereales integrales + 4 nueces

Media mañana: 1 zumo de 1 naranja o 1 pieza de fruta + 30gr de pan integral con fiambre de pavo o jamón serrano.

Comida: Ensalada verde, lentejas con arroz + 1 fruta

Merienda: 2 biscotes con queso Burgos + 8 fresas

Cena: Puré de calabaza, bistec a la plancha con verduras salteadas, 1 yesca de pan integral  y 1 fruta

Antes de acostarse: 1 infusión de té verde