Las cualidades saludables de frutas y verduras las hacen perfectas para utilizarlas, licuadas, no solo como una alimentación saludable, sino de forma cuasi-terapéutica, como coadyuvante de otras terapias. En China e India descubrieron sus beneficios hace más de 50 años y, para trastornos leves, no utilizan otra cosa. ¿Te animas a probar la zumoterapia con tu peque? No tienes nada que perder y sí mucho que ganar.

Los antioxidantes presentes en frutas y verduras son necesarios para la reparación de las células humanas. Si a eso añadimos la poca predisposición que suelen tener los niños a comer frutas y verduras, hacen que los zumos sean una alternativa sana, nutritiva e inteligente para proporcionarles nutrientes. Además, seleccionando bien los ingredientes se puede conseguir que desintoxiquen, regeneren, depuren o fortalezcan de forma inmediata. Aquí tienes las mejores recetas para tu peque:

  • Contra el estreñimiento: Si tu bebé tiene menos del año, coge una naranja y una ciruela y lícuala. Dáselo con una cucharadita a cualquier hora del día. A partir del año, añade una pera a la mezcla, pónselo por la mañana y mejor si le incluyes algo de la pulpa de estas frutas.
  • Para la diarrea: Mezcla una manzana con una zanahoria hervida y un cuarto de limón. Ofréceselo por la tarde-noche.
  • Si está nervioso: Leche de almendras, una manzana, dos uvas y una hojita de lechuga. Puede tomarlo cuando le apetezca, a cualquier hora del día.
  • Para soñadores ligeros: Leche licuada junto a una nectarina. Sírveselo en la merienda.
  • Zumo que abre su apetito: Licuar un tomate maduro, añadirle una pizca de cardamomo, agua y un chorrito de limón. Puede tomarlo con las principales comidas.