Un viaje en avión con un bebé o un niño pequeño puede resultar muy estresante, sobre todo si se pone a llorar o se cansa. Sin embargo, si te organizas y lo planificas bien, puede resultar mucho mejor de lo esperado.

A la hora de planificar las vacaciones, una de las primeras cuestiones es saber qué transporte usar para llegar a nuestro destino. Para los viajes a lugares lejanos lo mejor, sin duda, es el avión ya que es un medio de transporte rápido y cómodo. No obstante, si vas a viajar con un bebé o con niños pequeños, es posible que sientas un poco de estrés ante la idea de pasar unas cuantas horas “encerrados” a miles de metros de altura sin poder hacer mucho si los pequeños se ponen nerviosos. No te preocupes, viajar con niños en avión es posible.

Si te preocupa la edad de tu hijo, debes saber que los bebés pueden volar desde que tienen un mes de vida, aunque si el vuelo va a ser de más de 6 horas, mejor que tenga al menos unos 6 meses.

Hasta los 2 años, aunque depende de la compañía, los niños no pagan asiento y van encima de sus papás. A partir de esta edad ya sí deben ocupar plaza.

Para que el vuelo resulte lo más agradable posible para todos, ten en cuenta estas recomendaciones:

- Generalmente, los niños y los adultos con menores pueden embarcar primero para que les resulte más sencillo.

- Si tus hijos ocupan plaza, asegúrate de que estáis todos juntos para que puedas atenderlos durante el vuelo. Mejor que alguno de los asientos dé al pasillo para que podáis moveros con más libertad.

- Vístelos con ropa cómoda y lleva ropa de recambio a mano por si se vomitan o tienen frío.

- Muchas compañías ofrecen menús especiales para niños y, en todas ellas, te calentarán un biberón o un potito si lo necesitas.

- Para que el proceso de facturación sea lo más rápido posible y no tengáis que hacer colas, haced el check-in online siempre que sea posible. Y lleva a mano toda la documentación bien ordenada.

- Prepara con cuidado la bolsa de mano para llevar en ella todo lo que puedas necesitar: comida, pañales, toallitas, chupete, mantita, juguetes… Recuerda que, si tu hijo tiene asiento, también puede llevar su propia bolsa de mano.

- Algunas compañías, para los vuelos largos, disponen de cunas a bordo para que el bebé pueda dormir en ellas.

- Lleva contigo la tablet con sus dibujos o juguetes que le puedan entretener un buen rato como cuentos, libros de pegatinas, cuadernos de colorear, etc.

- Si es posible, que se duerma una siesta. Así será más rápido para todos.

- No te preocupes porque llore en el avión, todos hacemos algo de ruido. Eso sí, por su propio bien, intenta calmarlo cuanto antes para que no lo pase mal.

- Ofrécele su biberón con agua o leche para que beba durante el despegue y el aterrizaje, así evitarás que note el cambio de presión. Si es mayor, un chicle puede hacer la misma función.

Fuente:

- http://www.iberia.com/es/viajar-con-iberia/ninos-y-bebes/

- http://www.vueling.com/es/servicios-vueling/prepara-tu-viaje/viajar-con-ninos