Tras dar a luz, muchas mujeres se plantean usar una faja posparto para reducir la tripa y ayudar a la zona abdominal a volver a su sitio, evitando la diástasis abdominal. Sin embargo, dudan sobre la conveniencia de estas fajas… Te contamos sus pros y sus contras.

 

Ventajas de la faja posparto

- Favorece ciertos movimientos que pueden ser dolorosos tras el parto.

- Puede disminuir los dolores y dar estabilidad a la espalda.

- Disminuye la sensación de vacío del abdomen.

- Estiliza la figura.

- Ayuda a los músculos de la zona abdominal a colocarse correctamente de manera más rápida, evitando la diástasis abdominal o separación de los dos músculos que componen la pared abdominal.

- Ayuda a los órganos internos y la piel a recolocarse con mayor rapidez.

 

Inconvenientes

- No ayuda a los músculos a recuperar el tono, ya que esto solo lo hacen los ejercicios específicos en la zona.

- La faja puede ayudar, pero si se abusa de ella, los músculos del abdomen y de la espalda no se ejercitan, por lo que pueden perder fuerza.  

Por lo tanto, antes de usar una faja posparto, lo mejor es que consultes a tu médico o matrona sobre la conveniencia de usarla en tu caso concreto.

No es aconsejable usarla constantemente y para siempre, debe ser algo temporal, hasta que los músculos se recuperen mediante ejercicio físico.

 

 

Fuente:

- Gould, Jodie; Tupler, Julie (2004), Lose Your Mummy Tummy: Flatten Your Stomach Now Using the Groundbreaking Tupler Technique, Da Capo Press.