La lectura es una forma de entretenimiento muy educativa que cada padre debería transmitir a su hijo. Además, es un hábito que se imita. Padres lectores, hijos lectores. 

Contarle un cuento a tu pequeño puede llegar a ser muy divertido y afianzará vuestros lazos afectivos. Aparte, puede beneficiar el desarrollo de su capacidad auditiva, visual y de atención, y le ayuda a definir sus emociones.

Si tu hijo todavía no sabe hablar, con la lectura convertirá sus primeros chapurreos en palabras y poco a poco irá comprendiendo las historias de los cuentos, lo que favorecerá su progreso cerebral y creativo.

Todavía cabe señalar que si compartes la magia de un libro con tu hijo también tienes muy asegurado que no sufra fracaso escolar. Esto ocurre porque al conseguir un completo desarrollo de la atención, su aprendizaje será más adecuado y óptimo.

Sin embargo, para conseguir que tu hijo se aficione a la lectura y consigáis pasar un rato agradable, es necesario que sigáis los siguientes trucos:

  • Contarle la historia con afecto, palabras sencillas y tono ameno.
  • Debes olvidar tu vergüenza y mostrar tus dotes de actriz. Tu actuación tiene que estar llena de emociones, gestos y gritos. Tampoco olvides ser cómica para que tu hijo sepa ser expresivo.
  • Si tu pequeño dispone de un muñeco del personaje principal del cuento, puede situarlo o manejarlo según el transcurso de la historia. Así pues, puede adquirir una mayor destreza.
  • Lo mejor que puedes hacer en empezar a contarle historias de corta extensión hasta encontrar el equilibrio. Si ves que presta atención, extiéndete un poco más en las historias. Si ocurre lo contrario, redúcelas o intenta hacer todo lo posible para que te preste atención.
  • Siempre intenta ir despacio para que tu hijo pueda entender y asimilar lo que le cuentas. También, crea un clima de intriga para que se involucre en la historia.
  • Haz que tu pequeño forme parte de la historia. Por ejemplo, comparte las emociones que transmita la historia con él o pregúntale qué debería hacer el protagonista.

 

 

Fuente:

- Montero, Beatriz (2016), Cómo contar cuentos a bebés y niños pequeños, Madrid, Didáctica y metodología.