Todos los bebés lloran ya que es su manera de comunicarse con nosotros y decirnos que algo les ocurre. Algunos lloran más y otros menos; y a veces es imposible encontrar la causa por lo que cuesta más calmarles. Para todas esas veces, te damos unos cuantos trucos.

Durante los primeros meses de vida es normal que los bebés lloren con bastante frecuencia ya que es su única manera de comunicarse con nosotros. Si tienen hambre, sueño, cansancio, miedo, incomodidad, frustración… Llorarán para que vayamos a socorrerlos.

La mayoría de veces sabremos qué les pasa y podremos calmar su llanto atendiendo a su demanda. Pero habrá veces que no haya manera de consolarlos y llore y llore sin parar sin que sepamos qué más hacer para que se calle.

Poco a poco irás conociendo a tu bebé y sabiendo qué funciona mejor con él. Mientras, puedes probar estos trucos que casi siempre funcionan:

- Cógelo en brazos y mécelo. Tu simple contacto le reconfortará. Busca un movimiento rítmico y pausado. Los movimientos regulares los calman.

- Colócatelo en el pecho, con su cabeza cerca del corazón. Tu corazón es un sonido que le recuerda al útero materno ya que podía oírlo cuando estaba dentro, lo cual le calmará.

- Háblale o cántale con voz suave y calmada. Tu voz es uno de los sonidos que más seguridad y tranquilidad le aportan.

- Si le molesta la tripita, ya sea por gases o por cólicos, túmbale en una superficie firme boca arriba y dale masajes circulares en la tripa siguiendo la dirección de las agujas del reloj.

- Prueba a cogerlo en diferentes posturas: a unos niños les gusta estar hacia arriba, a otros tumbados, a otros con su cabeza en tu hombro…

- Si está revuelto y nada le contenta, colócale contra tu pecho, de espaldas a ti, para que pueda ir mirando hacia afuera y le paseas por la casa.

- Asomarse a la ventana y enseñarle la calle suele distraerlos y hacerles olvidar el llanto.

- Los baños relajan a los bebés y a la mayoría les encanta jugar en el agua, con lo que siempre es una buena opción.

- Salir a pasear, ya sea en carrito, mochila portabebés o en el coche, también les adormece y calma.

- Los sonidos monótonos, como un secador, la campana extractora o la lavadora, también tienen un efecto tranquilizador en los niños ya que les recuerda a los sonidos que oían dentro de ti.

 

 

 

Fuente:

- Blog en Familia de la AEP: http://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/llanto-bebe