Entre los 2 y los 5 años muchos niños tartamudean, y en la mayoría de los casos este trastorno del habla va desapareciendo conforme adquieren la fluidez necesaria para hablar al ritmo adecuado. Te explicamos por qué se da la tartamudez, cómo detectarla y cómo saber si tu hijo necesita ayuda.

¿Qué es la tartamudez?

Se trata de un trastorno de la expresión verbal que afecta al ritmo del habla y se caracteriza por la repetición de palabras o sílabas y el alargamiento de sonidos. Hasta que los niños aprenden a hablar con fluidez y son capaces de ordenar las palabras y las frases, algo que suele darse en el periodo que va entre los 2 y los 5 años, esta comunicación entrecortada es algo muy frecuente.

Los niños que tartamudean saben qué quieren decir, pero tienen impedimentos para hacerlo, y pueden atascarse en una palabra, alargándola, o haciendo pausas al intentar pronunciar un sonido o palabra problemática.

En el 80 % de los casos, la tartamudez va desapareciendo de manera progresiva y sólo el 20% puede continuar experimentando esta dificultad en el habla también en su vida adulta.

Niño tapándose la boca con las manos

 

¿Cuáles son sus causas?

Se desconocen las causas concretas de la tartamudez, pero se habla de algunos factores que pueden influir en su aparición en la infancia:

  • Género. Los niños tienen más posibilidades de tartamudear que las niñas.
  • Genética. Los expertos admiten la existencia de un factor genético que aumenta la predisposición a desarrollar una tartamudez, aunque no se puede especificar si es determinante en la gravedad del trastorno.
  • Personalidad. La mayoría de los niños y adultos que tartamudean no comparten un perfil psicológico determinado, y son exactamente igual que los que hablan con fluidez, pero sí se han detectado algunas características en su personalidad que podrían potenciar esta dificultad del habla como son la ansiedad, el perfeccionismo o la susceptibilidad emocional.

 

¿Cómo detectar la tartamudez?

Cuando los niños van aprendiendo a hablar cometen errores con frecuencia, y es totalmente normal mientras van desarrollando su expresión verbal, pero hay ciertos patrones que si se repiten en el tiempo pueden indicar que se trata de tartamudez, y son los siguientes:

  • Dificultad para comenzar una palabra o frase.
  • Prolongar una palabra o una sílaba de la palabra.
  • Repetición de un sonido, sílaba o palabra.
  • Pausas entre sílabas en una misma palabra o pausas más largas de lo normal entre palabras.
  • Decir constantemente muletillas como “eh…” al no poder pronunciar la siguiente palabra.
  • Tensión, ansiedad y rigidez ante estas dificultades para comunicarse.
  • A veces pueden aparecer tics como mover la cabeza o la parte superior del cuerpo, parpadeo rápido, temblor de labios y mandíbula y cerrar los puños.

Como hemos comentado anteriormente, los niños entre los 2 y los 5 años pueden experimentar fases de tartamudez, pero con el tiempo irá desapareciendo. Si compruebas que en el caso de tu pequeño se va alargando en el tiempo, lo mejor es que consultes con el pediatra, que te derivará a un logopeda si considera que tu hijo ha de ser tratado por este especialista en el habla.

Madre e hijo hablando

 

Lo que tú puedes hacer para ayudarle

Cuando los niños empiezan a hablar y tartamudean, en muchas ocasiones no saben que lo hacen hasta que empiezan a ser conscientes, principalmente a causa de comentarios de su entorno. Es importante no generar más ansiedad ni tensión, ya que esto sólo dificultaría la superación de este trastorno.

Te damos algunas recomendaciones para ayudar a tu hijo a llevar mejor su tartamudez:

  • Evita los comentarios tranquilizadores porque suelen conseguir el efecto contrario. Decirle constantemente que esté tranquilo, que respire hondo o que piense antes de hablar, no harán otra cosa más que inquietarle.
  • No le interrumpas cuando está intentando pronunciar una palabra ni la acabes de decir tú si está alargando una sílaba.
  • No apartes la mirada mientras intenta hablar, ni muestres expresión de impaciencia o preocupación.
  • Háblale despacio y con un tono de voz bajo para que el ambiente de comunicación sea relajado.

Para una madre o un padre no siempre es fácil mantener la calma ante una dificultad o trastorno de su hijo, pero en algo como la tartamudez, es vital que mantengas la calma y puedas transmitírsela a tu pequeño para que sea capaz de superar esta fase, o realizar correctamente el tratamiento pautado por el especialista si fuera necesario.

 

 

Fuentes:

Asociación Española de Pediatría. (2016). Tartamudez. En Familia AEP. Recuperado de https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/tartamudez

Mayo Clinic. (2017). Tartamudez. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/stuttering/symptoms-causes/syc-20353572

Sangorrín, J. (2005). Disfemia o tartamudez. REV NEUROL 2005; 41 (Supl 1): S-43-6]. Recuperado de http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/prevemi/disfemia_tartamudez.pdf