Por regla general, a los padres todo les parece poco a la hora de alimentar a sus hijos. Todavía perviven mitos relacionados con la abundancia en la mesa que muchas veces pueden no ser adecuados a la hora de controlar las cantidades que ingieren los pequeños. Generalmente se llena el plato mucho más de lo que los bebés y niños pequeños pueden comer, lo que puede llevar a niños con sobrepeso. El problema es que no existen unas cantidades exactas para cada bebé según la edad, sino que cada niño necesita más o menos cantidad para crecer y desarrollarse adecuadamente.

Los estudios demuestran que si nos ponen en el plato una gran cantidad de comida tendemos a comer hasta un 45% más de los que hubiéramos ingerido si el tamaño hubiera sido el adecuado.

En los tres primeros años de vida el crecimiento de los niños es muy rápido y, por lo tanto, sus necesidades y requerimientos nutricionales también lo son. A partir de esa edad y hasta los 6 años el ritmo decrece paulatinamente hasta alcanzar una etapa de estabilidad que vuelve a acelerarse cuando llega la pubertad. De los 6 a los 12 años el crecimiento es mucho más lento y sostenido, por lo que es crucial adaptar las raciones de los niños según la edad, el sexo (las niñas suelen necesitar menos calorías) y las actividades físicas que realicen cada día.

Consejos según la edad

- Primeros 6 meses: Durante los primeros meses de vida del bebé se alimenta exclusivamente de leche, siempre que sea posible de leche materna y cuando no es posible o es insuficiente de leches infantiles. Las primeras semanas a demanda, y después coge un ritmo de alimentación cada 3-4 horas según su edad. En estos meses no tienes que preocuparte de las cantidades, sino de darle de comer cuando lo necesite.

- De los 6 meses a los 3 años: Comienza con la alimentación sólida, que hasta los 12 meses más o menos se alterna con las tomas de lactancia. Sus primeros purés tendrán menos cantidad, tan solo unas cuantas cucharadas, y a medida que pasen los meses e introduzcas nuevos alimentos, serán más abundantes, dejando la leche para el desayuno.

No existe una cantidad concreta de gramos de puré que haya que dar a cada niño según la edad. Unos niños necesitan más cantidades que otros. Debes aprender a conocer cuánto necesita tu hijo. Échale menos cantidad de lo que te gustaría y, si tiene más hambre, le echas más. Es mejor eso que llenar su plato en demasía y acostumbrarle a comer más de lo que necesita.

- De 3 a 6 años: En esta edad su crecimiento se ralentiza. Existen tablas que te indican cuántos gramos hay que darle de cada alimento. Pero es mejor que no te obsesiones con las tablas y las medidas. Usa platos pequeños o medianos y échale más o menos la mitad de lo que tú comes. Según tenga más o menos hambre o según la actividad física que haya hecho ese día, adapta la ración.

Para saber qué cantidad corresponde a una ración alimentaria de los diferentes grupos de alimentos, puedes te recomendamos leer nuestro post: La ración infantil.

También depende de la edad, un niño de 3 años, por regla general, come menos que uno de 6 años. No acostumbremos a los niños a comer de más, porque luego nos encontraremos con que tienen gran apetito, más del que les corresponde para su edad.