Lo normal es que los segundos partos sean más cortos, el cuello del útero se borra y dilata más rápido y todo el proceso suele durar menos. También hay menos posibilidades de que te hagan una episiotomía y es normal que estés menos nerviosa ya que no es una experiencia nueva ni desconocida.

 

¿Todos los embarazos son iguales?


Cuando ya has pasado por un embarazo y un parto y te quedas encinta de nuevo, es probable que pienses que todo transcurrirá de la misma manera. Pero lo cierto es que, casi siempre, hay diferencias entre dos embarazos a pesar de ser la misma persona.


Por supuesto, es posible que todos los síntomas aparezcan en la misma semana y con la misma intensidad, pero lo habitual es que haya pequeñas (o grandes) diferencias entre uno y otro.


En primer lugar, si tuviste un primer embarazo muy bueno, es normal que ahora tengas menos nervios y lo vivas con más tranquilidad.


En cuanto a los síntomas, es posible que en el primero no tuvierais apenas náuseas y ahora tengas muchas, o viceversa. Igual ocurre con otros síntomas propios del embarazo como dolor de cabeza, lumbalgia, ardor, etc.


Lo que sí es frecuente es que estés más cansada ya que ahora tienes un pequeño terremoto del que cuidar aparte del embarazo, lo que puede que haga que acabes agotada al final del día. 


También hay enfermedades que suelen repetirse, por lo que el médico te hará un control exhaustivo y especial si en el primer embarazo padeciste diabetes gestacional, preeclampsia o cualquier otro problema. Lo bueno es que ahora podréis anticiparos si vuelve a ocurrir. 


 


Lo normal es que el segundo parto sea más corto. El cuello del útero se borra a la vez que empieza a dilatarse por lo que el periodo de dilatación suele durar la mitad. Además, la vagina está más distendida y el bebé suele salir más rápidamente. También tienes la experiencia del primero para saber cómo empujar y que todo vaya más rápido.


Si te hicieron episiotomía la primera vez, es probable que esta vez no haya que repetir puesto que la vulva se distiende mejor. 


Si tuviste una cesárea la primera vez por parto prolongado o porque el bebé estaba mal colocado, y esta vez está bien situado, es muy probable que puedas tener un parto vaginal, no te preocupes. 


El posparto también se suele llevar mejor, aunque sí que es cierto que atender a dos niños supondrá un nuevo reto, para lo cual necesitarás la implicación total de tu pareja.


En cuanto a las posibles desventajas, los entuertos suelen ser más dolorosos porque el útero tarda más en involucionar. Asimismo, es posible que te cueste más tiempo recuperar la línea ya que es la segunda vez que tu abdomen crece tanto y puede que le cueste más volver a su ser anterior.