Los accidentes en los niños pequeños son frecuentes, ten en cuenta que, a esta edad, tu hijo aún está aprendiendo a caminar y correr, poco a poco va dominando la técnica y cada vez asume más riesgos, uno de los accidentes más comunes es el traumatismo dental. ¡No te asustes! Hablaremos ahora de él.

 

¿Qué puede ocurrir?

Un golpe en los dientes o en la boca puede tener principalmente dos consecuencias: una fractura: el diente se ha roto, total o parcialmente; o una luxación: el diente ha quedado desplazado de su posición, se mueve.

La boca sangra con facilidad tras un golpe. El sangrado solo necesita que lo observemos para averiguar dónde está la herida. Si ves que el frenillo está seccionado o herido, no hay que alarmarse, no necesita sutura, ni tratamiento ni cura. Si ves que la hemorragia continua y no se corta, comprime el labio superior a la altura del bigote.

Lo más frecuente es que aparezca una contusión, entonces hay que desinflamar la zona, para ello, presiona y si es posible aplica frío.

 

¿Qué podemos hacer en los primeros momentos?

Sobre todo, en primer lugar, no debes alarmarte, mantén la calma, aunque a primera vista el panorama pueda parecer desastroso.

Puede haber ocurrido que, con el golpe, el diente se haya desprendido de la encía. En este caso, ¿qué hacemos? La respuesta dependerá si el diente es de leche o definitivo.

En caso de que sea de leche, aunque el golpe no le haya afectado en su estructura y esté intacto, no se debe colocar de nuevo en su sitio, se podría dañar el nacimiento del diente definitivo que ya está en la encía.

Si por el contrario, el diente que se ha caído es definitivo, podemos intentar colocarlo de nuevo, eso sí, tiene que estar limpio: para ello lo limpiaremos con mucho cuidado y sobre todo ¡nunca frotarlo, destruiríamos su capa más externa, imprescindible para que sobreviva! Si no podemos devolverlo a su sitio o no nos atrevemos a colocarlo, lo conservaremos en suero o en leche ¡nunca en agua! y lo llevaremos a un centro médico o de odontología tan rápido como nos sea posible. Allí actuaran de la manera más adecuada.

 

¿Qué más podemos hacer?

  • Los golpes en la boca suelen ser dolorosos, comenta con el pediatra la toma de algún analgésico.
  • Los alimentos fríos pueden ayudar a desinflamar.
  • Es muy importante, para evitar la aparición de infecciones, que el niño, si ya sabe como hacerlo, se enjuague la boca frecuentemente,
  • Hasta la curación, el niño no podrá masticar, será mejor que coma alimentos blandos, sin azúcares ni ácidos y con cuidado.
  • Tiene que comer con cuidado, anímale a comer utilizando los dientes que no hayan sufrido en el golpe.
  • Sigue al pie de la letra el tratamiento que te recomiende el dentista.

 

Y no olvides que siempre que haya un golpe en los dientes es recomendable una visita al dentista,.

 

 

Fuentes:

Casado Juan. El gran libro de la pediatría. La guía básica con las soluciones a todos los problemas de salud infantil. Barcelona: Planeta; 2010

Asociación Española de Pediatría: En familia. Disponible en:  http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/golpes-en-dientes-0