Muchos padres creen que uno de los síntomas de la salida de los primeros dientes de leche es la aparición de fiebre, pero esto no es realmente cierto. La erupción dental puede subir unas décimas la temperatura corporal, pero sin llegar a producir fiebre.

Los primeros dientes de leche empiezan a salir en torno a los 6 meses de edad y terminan en torno a los 3 años.

La mayoría provocan una serie de síntomas muy molestos en el pequeño: dolor en las encías, babeo excesivo, irritación, molestias al comer, llanto, cacas blandas causadas por el exceso de babas, etc.

Sin embargo, no es cierto que la erupción dental provoque fiebre. Sí es verdad que puede causar una ligera subida en la temperatura del pequeño provocando lo que se conoce como febrícula, pero nunca debería de superar los 37,8 ºC en la axila o 38 ºC tomada por vía rectal. Si el niño tiene fiebre, no estará causada por los dientes, sino por otro motivo.

Por lo tanto, si tu hijo tiene mucha fiebre busca otra causa aparte de los dientes de leche ya que puede darse más de una vez en que justo le esté saliendo un diente a la vez que ha contraído una infección de las vías respiratorias o estomacal.

¿Qué hacer para aliviar sus molestias?

Cada vez que a tu hijo le salga un diente nuevo es probable que esté en torno a una semana más irritado, molesto e incómodo. Es probable que coma y duerma peor, además de que el exceso de babas puede alterar sus heces.

Para calmar sus molestias y hacer un poco más llevadera esta época, puedes probar lo siguiente:

  • Tendrá muchas ganas de morder para calmar el dolor, dale mordedores, mejor si son fríos.
  • Frota sus encías antes de comer para aliviar el dolor.
  • Habrá veces que le salga un diente y ni te enteres, no todos le dolerán igual al romper la encía. Y no te preocupes, es una molestia natural que se pasa en unos días.