¿A tu hijo le gusta oír siempre la misma historia?. En general, a los niños les gusta repetir lo que les gusta: la misma comida, el mismo juguete, el peluche de siempre, dormir con la misma manta, visitar el mismo lugar una y otra vez. ¿Por qué? A los adultos nos puede resultar monótono, pero hay razones por las que a los niños les gusta la repetición.

El motivo principal es que se sienten seguros con la repetición. Se sienten cómodos y les parece que controlan la situación si ya saben qué ocurrirá. Esto ocurre en situaciones que le son conocidas y previsibles, como ir siempre al mismo parque, repetir cada día la misma rutina, su osito de peluche de siempre… la igualdad y la repetición le dan tranquilidad.

Hay que añadir que, si una situación o historia le es familiar, le resulta divertida y puede tomar parte activa en ella, puede tomar el control de la situación y le parece emocionante.

Y aún hay otra ventaja: haciéndote contar una y otra vez el mismo cuento cada noche, tu hijo mejora su comprensión, tal vez la primera vez no lo haya entendido del todo, poco a poco irá profundizando y entendiéndolo, descubriendo nuevos detalles, incluso puede aprendérselo de memoria, y en este proceso, va aprendiendo poco a poco a hablar.

La rutina, que nos puede parecer aburrida a los adultos, es muchas veces para ellos una satisfacción, así que con mucha resignación y a la vez imaginación, no queda más remedio que resignarse a la repetición una y otra vez. ¡Ánimos!

 

 

Fuente:

Murkoff H, Mazel S. Qué se puede esperar el segundo año. Barcelona: Planeta; 2016