Tu bebé ya está aquí, y llegó mediante una cesárea. Tanto si fue programada, como si se te practicó por motivos médicos, ahora necesitas una serie de cuidados específicos para recuperarte de esta intervención. ¡Te contamos cómo cuidarte tras la cesárea!

Si un parto es agotador y requiere un periodo de descanso para que la madre se recupere, mucho más cuando hay una cesárea, ya que se trata de una operación quirúrgica que requiere un periodo de postoperatorio y un ingreso hospitalario de más tiempo, aproximadamente entre 3 y 5 días.

 

Estando todavía en el hospital

Ya estando en el hospital, y pese al cansancio y las molestias derivadas de la cesárea, es importante que comiences a tomar algunas medidas que te ayudarán a que la recuperación de la cesárea sea más rápida y efectiva.

Estas medidas son las siguientes:

  • Aunque no siempre es posible, lo mejor es que permanezcas tranquila las primeras horas tras la intervención para recuperarte un poco, descansar, y que los efectos de la anestesia vayan desapareciendo. Normalmente este tiempo transcurre en la unidad de recuperación postquirúrgica, y una vez ya recuperes la movilidad y la sensibilidad, te trasladarán a tu habitación.
  • Es importante que intentes ponerte de pie y caminar un poco en las primeras 24 horas. Como es lógico, debes incorporarte con ayuda, muy lentamente, sin forzar la zona abdominal y caminar despacio, parando para descansar si lo necesitas.
  • Durante los primeros días te irán administrando calmantes para el dolor, pero si en algún momento notas que aumenta, comunícaselo al personal del hospital.
  • La herida suele estar tapada durante las primeras 24 horas. El personal sanitario valorará su evolución y te realizarán las limpiezas diarias mientras estés ingresada.
  • Cuando te comuniquen el alta por fin, sigue al pie de la letra las instrucciones que te den, ya que dependiendo del tipo de cierre que te hayan realizado, quizá debas acudir a una cita posterior para que te retiren los puntos.
  • Tras estos primeros días como madre, es posible que te encuentres algo triste, y debes saber que es totalmente normal, y más si la cesárea fue inesperada. Si crees que puede ayudarte entender bien por qué fue necesaria, no dudes en preguntar.

Mujer en el hospital abrazando a su bebé tras una cesárea

 

Cuando llegas a casa

Una vez en casa, empieza la verdadera aventura, porque debes cuidar de tu bebé y también de ti y de tu cesárea, y así recuperarte lo antes posible. Estas son las recomendaciones para que lo consigas muy pronto:

  • Evita hacer esfuerzos físicos.
  • No levantes demasiado peso.
  • Evita conducir y hacer deporte hasta que no estés recuperada. Tu médico te indicará cuándo puedes empezar con ejercicios para fortalecer el abdomen tras la cesárea.
  • Limpia cada día tu cicatriz de manera cuidadosa con agua y jabón hipoalergénico y sin frotar. Una vez limpia, mantenla lo más seca posible. Secarla con el secador tras la ducha puede ayudarte, pero no lo acerques demasiado para no quemarte.
  • Ya sin puntos y con la herida cerrada, aproximadamente hacia la segunda semana tras la cesárea, puedes aplicar aceite de rosa mosqueta para ayudar a la piel en su proceso de regeneración. Si además realizas suaves masajes alrededor de la cicatriz cuando lo apliques, evitarás que la cicatriz se quede abultada y mejorarás la vasocirculación en la zona.
  • Bebe mucha y agua y toma una dieta rica en fibra para evitar el estreñimiento.
  • Cuida tus posturas y la forma en la que te incorporas cuando estás tumbada o sentada.
  • Antes de retomar las relaciones sexuales, consulta con tu ginecólogo.

Mujer recostada sosteniendo a su bebé recién nacido

 

Primeros pasos en la lactancia materna tras la cesárea

Si quieres dar el pecho a tu bebé, tener una cesárea no supone ningún impedimento.

Aquí van algunos consejos para iniciarte con la lactancia:

  • Todavía en muchos hospitales no es posible realizar el piel con piel con la madre en los momentos posteriores a la cesárea. En cuanto sea posible, es importante que te pongas al bebé al pecho para que comience con la estimulación que favorecerá la subida de la leche.
  • Debido a las molestias que causa la herida, no todas las posturas de lactancia te resultarán igual de cómodas. Las mejores para amamantar tras una cesárea son: tumbada de lado y poniendo a tu bebé a la altura del pecho o la de rugby.

La cesárea, sumada al cansancio y al cambio emocional y de vida que implica la llegada de un bebé, puede hacer que la situación sea abrumadora en algún momento, por eso es bueno que te apoyes en tu entorno y pidas ayuda si la necesitas. Sólo así, podrás recuperarte lo antes posible de la cesárea y comenzar a disfrutar de la maternidad al encontrándote al 100 %.

 

 

Fuentes:

Agrupación Ginecológica Española. (2017). Cuidados tras una cesárea. Recuperado de https://www.agrupacionginecologica.es/es/actualidad/salud-y-bienestar-1/cuidados-tras-una-cesarea-53

Cabello, Pablo. (2015). Recuperación tras una cesárea. Matterna. Recuperado de https://www.matterna.es/el-postparto/recuperacion-tras-una-cesarea/