El aumento de  peso y los cambios hormonales de un embarazo tienen lugar a lo largo de los 9 meses de gestación. Es importante tener en cuenta que la perdida de peso posterior al parto deberá ser también lenta y progresiva, en términos generales puede tardar de 6 meses a 1 año.  Hay 2 factores que influirán  positivamente en la velocidad de la pérdida de peso: la juventud de la mamá y la lactancia materna.

Para ayudar a perder el peso acumulado, será importante seguir los siguientes consejos:

  • Lácteos desnatados para el aporte de calcio, muy importante sobretodo en el caso de dar lactancia materna.
  • Hidratos de carbono lentos diarios: pan, pasta, arroz, legumbres, cereales, patata. A ser posible su variable integral para aumentar la saciedad. Los hidratos de carbono son la fuente de energía más importante,  debería ser un 50% del total de la dieta.
  • Alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento.
  • Agua abundante, sobretodo en caso de lactancia materna.
  • Frutas y verduras 4- 5 veces al día, son una fuente importante de fibra y vitaminas.
  • Pescado blanco y azul para las cenas que es importante que sean ligeras. Aportan grasas insaturadas beneficiosas para el perfil lipídico.
  • 2-3 huevos a la semana como aporte de proteína.
  • Carnes blancas sin piel. Son bajas en colesterol y aportan gran poder saciante.
  • Carne roja sin grasa visible. Es un aporte importante de hierro y una fuente importante de proteínas de alto aporte biológico.
  • Evitar azucares refinados: azúcar, golosinas, chocolate, miel y otros dulces.
  • Evitar pastas y bollería ya sean caseras o industriales.
  • Repartir las comidas en 5 tomas.  desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.
  • Iniciar el deporte en forma de paseos diarios tan pronto como el ginecólogo lo permita.

 

 

Dra. Mònica Peitx i Triay
Pediatría y Endocrinología Pediátrica
Coordinadora Área Pediátrica
CP Endocrinología y Nutrición