No hay duda de que lo más importante para todos los futuros papás es que sus bebés estén bien de salud, no obstante, es inevitable tener ciertas preferencias sobre el sexo de nuestros niños, lo que en algunos casos puede llevarnos a una decepción si el sexo no es el deseado.

Cuando empiezas a decirle a tus familiares y amigos que estás embarazada, una de las primeras preguntas que todo el mundo te hará es “¿Qué prefieres: niño o niña?”. Probablemente tú respondas que te da igual aunque en el fondo casi todo el mundo tiene ciertas preferencias, sobre todo si ya tenemos un niño y buscamos la parejita o viceversa. También la presión familiar puede influir; si tus padres solo tienen nietas, es posible que anhelen tener un niño y sientas que les defraudes si es otra niña.

Sea como sea, puede que te hubieras hecho a la idea de uno u otro sexo y que, cuando el ecógrafo te confirme el sexo de tu pequeño, sientas una leve decepción.

Eso es normal hasta cierto punto, pero no hay que dejar que esa sensación nos invada, hay que hacerse a la nueva situación y aceptarla, viendo todos sus pros.

También deberás aceptar los comentarios de la gente con el mejor humor posible y no liarte a gritos si tienes 2 niños, vas a tener un tercero, y la gente no para de decirte “¡Qué pena, otro niño!”. Aunque cueste, no dejes que esos comentarios te influyan.

¿Cómo aceptarlo?

- Normalmente, la decepción desaparece cuando nos hacemos a la idea de la nueva situación y empezamos a pensar nombres, preparar la ropita, decorar la habitación… Es importante que veas que no tiene importancia y que tu hijo, sea niño o niña, te traerá una gran felicidad.

- La intensidad del disgusto será proporcional a las expectativas que tenías, por eso es mejor no dar muchas vueltas al tema y esperar a que nos digan su sexo.

- No te sientas culpable por haberte desilusionado, es un sentimiento normal a veces que no se puede evitar. Simplemente, destiérralo cuanto antes.

- Escribe en un papel todo lo bueno de tener un niño o una niña, según lo que vayas a tener. Te ayudará a valorar su sexo.

- Habla con tu pareja de tus sentimientos, no te los guardes para ti.

- Para evitar llegar a tener este sentimiento se recomienda que, cuando te decidas a tener un niño, no lo hagas por ir a por “la parejita”. Plantéate simplemente ser padre.

- Si la reacción se vuelve desproporcionada y te produce depresión o ansiedad, consulta a un experto antes de que nazca el pequeño, no sea que lo rechaces al nacer.