Una dieta sana y equilibrada incluye 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena; y cada una de ellas es tan importante como las demás ya que contribuye a proporcionar al niño la cantidad de calorías, nutrientes, proteínas, etc. que necesita para su desarrollo. En concreto, la comida del recreo ayuda a completar la cantidad mínima recomendada de fruta, lácteos o cereales…

El almuerzo (o tentempié del mediodía) se debe tomar en el rato del recreo, que más o menos se produce a media mañana. Este almuerzo debe ayudar al niño a aguantar con energía hasta la hora de la comida, pero en ningún caso llenarle y quitarle el hambre para luego. Por eso es importante que se haga unas 2 horas o 2 horas y media horas después del desayuno y 2 horas antes de la comida.

Asimismo, no debe ser una ración muy grande y tiene que ayudar al niño a completar las cantidades diarias recomendadas de lácteos, frutas y cereales. Es preferible evitar la bollería industrial y los azúcares.

Ideas sanas para el almuerzo

- Pela o lava una pieza de fruta y guárdala en una fiambrera en trozos pequeños para que la pueda comer con las manos. Aprovéchate de la fruta de temporada.

- 2 o 3 galletas con un quesito.

- 1 yogur (solo o con alguna galleta).

- Medio sándwich de jamón cocido con queso.

- 1 pulguita de tomate con atún.

- 2-3 colines con queso de untar.

- Mezcla varios cereales diferentes (copos de avena, arroz inflado, trigo, maíz…) y añádelos frutas desecadas. Ponlo en la fiambrera y ¡listo!

- También puede llevarse un brick de zumo, pero vigila que no contenga azúcares añadidos.