Las comidas principales han de estar compuestas por un primer plato, un segundo y un postre. Entre todos han de aportar la proporción adecuada de nutrientes que necesita un niño para crecer y desarrollarse. Un postre adecuado, como una fruta o un lácteo, contribuye a tener una dieta más saludable y completa.

¿Cuándo comienza a tomar postre?

En cuanto el niño comienza con la alimentación sólida se recomienda que comiences a darle fruta o un lácteo de postre en la comida. Y cuando la cena deje de ser lactancia materna o biberón de cereales, también puedes hacer lo mismo.

¿Debo darle siempre postre?

Existen diversos factores que han hecho a los padres pensar que el postre es la comida menos valiosa y de la que se puede prescindir. Sin embargo, eliminar el postre favorece el desequilibrio nutricional. Eso sí, el postre es beneficioso siempre que aporte al bebé los nutrientes que complementan al resto de los platos, pero no si lo solventamos rápidamente dándole cualquier producto de repostería o chuchería.

Muchas veces se recurre a los dos extremos, o no se le da nada al niño por prisas, o se le da un pastelito o bollo que es un alimento rico en azúcares y grasas y pobre en vitaminas y minerales. Por lo tanto, lo recomendable es buscar un punto intermedio y mantenerlo.

Consejos para un postre saludable

- El postre es el momento idóneo para introducir la fruta en la dieta de tu hijo. - Puedes alternar frutas y lácteos entre la comida y la cena. Si eliges lácteos, escoge lácteos simples y reserva los más azucarados (natillas, copas de chocolate…) para días especiales. - Puedes hacer natillas, flanes, cremas caseros, añadiendo de esta manera menos azúcar y sustituyendo las grasas animales por aceite de oliva. Así serán más saludables. - Enseña a tu hijo que un buen postre es el colofón de una buena comida. - Si un día está más desganado, asegúrate de que come un poco del primero y del segundo y dale un postre más apetecible y fácil de tomar, como un yogur líquido o un trozo de queso fresco, pero nunca dejes que se vaya de la mesa sin postre o se acostumbrará. - Nunca le castigues sin postre, la comida es fundamental en su crecimiento y no tiene que ser objeto de premios ni castigos. - Si mezclas fruta y yogur tendrás un postre saludable y muy completo en menos de un minuto. - Varía de vez en cuando, no le des siempre un yogur o una pieza de fruta. Hay muchos postres sencillos de preparar y muy sanos, como macedonia de frutas,… Puedes pedirle a tu hijo que te ayude a prepararlo y así le involucras en las tareas de la casa y en su alimentación.