En bebés, hasta los 4-5 años, se recomienda que duerman alguna siesta diurna. Cuando son pequeños duermen más, casi todo el día, y a medida que crecen estos sueños van disminuyendo, pero son muy necesarios y beneficiosos para el niño, por eso puede que te agobie un poco ver que tu hijo apenas duerme por el día.

¿Cuánto debe dormir?

De recién nacidos la mayoría duerme prácticamente todo el día. Despiertan cada 2 o 3 horas para sus tomas, comen y al poco se vuelven a dormir. Pueden estar hasta 18 horas durmiendo.

Pero a medida que avanzan las semanas van permaneciendo más tiempo despiertos y, hacia los 4 meses, duermen unas 4 siestas diarias de entre 4 a 6 horas en total. Entre los 6 y los 9 meses siguen echándose unas tres siestas, una por la mañana y dos después de comer, pero más cortas, duermen entre 3 y 4 horas. A los 12 meses reducen a 1 o 2 siestas al día de entre 2 y 3 horas. Desde los 18 meses hasta los 4 o 5 años, dependiendo del niño y de su horario escolar, suelen dormir solo una siesta después de comer de unas 2 horas.

Esta siesta es muy beneficiosa ya que favorece el almacenamiento de información a corto plazo y el aprendizaje, permite reponer fuerzas, aumenta la capacidad de concentración, reduce la ansiedad infantil, ayuda a disminuir los terrores nocturnos y favorece un correcto desarrollo, tanto físico como mental.

Por eso, si tu hijo es de los que duermen poco o nada por el día puede que estés preocupado.

¿Por qué no duerme?

Lo primero, tienes que tener en cuenta que no todos los niños duermen igual. Algunos necesitan más horas para estar bien y otros, menos. Las indicaciones de arriba eran medias de lo que se suele dormir, pero cada niño es un mundo.

Así que antes de angustiarte y pasarte el día intentando que duerma, averigua si realmente tu hijo necesita dormir más o no. ¿Cómo? Si tras 10 minutos de siesta se levanta sonriente, feliz y tranquilo, está descansado y no necesita más por el momento. Si está irritado, llora y no está a gusto ni en brazos, ni jugando ni de ninguna manera, quiere dormir más.

En este último caso, si tiene sueño y no puede dormir, hay que intentar averiguar por qué le pasa esto. Puede ser por enfermedad, malos hábitos de sueño, miedo…

Algunos consejos…

- Tu hijo debe dormir más o menos según su edad, pero el mínimo son unas 11 horas al día. Si duerme eso o más, no te preocupes si le ves bien y feliz.

- Anticípate a sus siestas. Muchas veces les cuesta dormir cuando “se han pasado de rosca”. Estate pendiente de cuándo le toca dormir y de las señales que manda, como tocarse las orejitas, restregarse los ojos, bostezar, etc.

- Establece unas rutinas. Los horarios regulares ayudan a los bebés.

- Ponle ropa cómoda para que esté a gusto.

- Algunos niños prefieren dormir las siestas en la cuna y otros en el carro. Averigua qué prefiere tu pequeño.

 

Fuente:

- Estivill, Dr. Eduard (2015), Niños descansados, niños felices, Barcelona, Plaza & Janés.

- Hernández Bermúdez, Manuela; Nieto Márquez, Marianela (2009), Ya estoy en casa, Preguntas y respuestas claves para el cuidado de tu bebé, Eduforma, Sevilla.