La preeclampsia es un trastorno en el cual la mujer embarazada desarrolla un aumento de la presión sanguínea (hipertensión) con elevados niveles de proteína en la orina. Suele ocurrir en la segunda mitad del embarazo, después de las 20 semanas de gestación, aunque también puede tener lugar más tarde o incluso hasta 6 semanas después del parto.

En la mujer se produce retención de líquidos, hinchazón de manos y cara (edemas), dolor de cabeza intenso, vista borrosa y un aumento de peso superior a 1kg por semana. Si tienes síntomas parecidos consulta a tu ginecólogo.

Para el futuro bebé se produce una restricción del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer por parto prematuro.

La preeclampsia es más frecuente en mujeres con hipertensión o diabetes previa al embarazo, insuficiencia renal, mujeres con embarazo múltiple (mellizos o trillizos) y mujeres con sobrepeso y obesidad. Conseguir un peso saludable antes del embarazo ayuda a reducir las probabilidades de tener este problema.

La mujer con preeclampsia deberá descansar y hacer reposo en cama para bajar la tensión arterial, cuidar su alimentación como en todo embarazo con una dieta rica en vitaminas, minerales, antioxidantes y los grupos de alimentos básicos, reducir el consumo de alimentos procesados, cafeína y bebidas alcohólicas.

Asimismo es bueno beber suficiente cantidad de agua y reducir el consumo de sal sin llegar a eliminarla del todo, pues la sal regula los fluidos del cuerpo y ayuda a estar bien hidratados. Evita llevar el salero en la mesa y recuerda que la mayoría de sal que ingerimos forma parte de los alimentos transformados (platos preparados, snacks, quesos, etc.).

 

 

Sra. Anna Paré Vidal
Farmacéutica y dietista nutricionista
Formación y asesoramiento en alimentación, nutrición y complementos alimenticios
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