Sólo 1 de cada 130.000 niños españoles tiene fructosemia o intolerancia a la fructosa. Se trata de un trastorno genético muy poco frecuente debido al déficit de la enzima fructosa 1,6-bifosfatasa, responsable de metabolizar la fructosa que ingerimos en la dieta.

En ocasiones se confunde con la malabsorción de la fructosa, trastorno mucho más frecuente debido a una dificultad de nuestras células de la mucosa intestinal para absorber la fructosa.La fructosemia o intolerancia a la fructosa suele diagnosticarse de manera general a los 4-6 meses de vida coincidiendo con la introducción de frutas en la dieta del bebé, fuente importante de fructosa.

La aparición de vómitos, diarrea, un abdomen distendido e ictericia son claros signos de que algo no va bien y que debemos consultar al pediatra. Además, la acumulación de la fructosa no metabolizada en el organismo impide la producción de glucosa, causando una hipoglucemia.

El tratamiento se basa en eliminar al máximo posible de la dieta del pequeño todos aquellos alimentos que contengan fructosa como tal (miel, frutas, zumos, jarabes, melaza, mermeladas y ciertos vegetales) o formando parte de otros compuestos como la sacarosa (azúcar, caramelos) o los edulcorantes (sorbitol) muy común en los chicles “sin azúcar”.

A continuación os pasamos un cuadro detallado de los alimentos a evitar por un fructosémico:

A EVITAR
FRUTAS Todos, ocasionalmente aguacate, aceitunas.
VERDURAS Y LEGUMBRES Berenjena, cebolla, cebolleta, col, coles de bruselas, espárragos, judías verdes, maíz tierno, pimientos, remolacha, pepinillos, tomate, zanahoria, judía blanca, guisantes, garbanzos.
CARNES Y PESCADOS Leer atentamente etiquetado de embutidos o carnes curadas como chorizo, jamón dulce o salchichón así como patés, salchichas ya que en ocasiones incluyen fructosa o sacarosa durante el procesado
LÁCTEOS Leche condensada, leche de soja, nata en aerosol, batidos, helados, yogur de frutas o edulcorados.

En la Sociedad Española de Errores Innatos del Metabolismo podrás encontrar información más detallada de la intolerancia a la fructosa y otros trastornos ya tratados en post anteriores como la fenilcetonuria.