El ruido blanco se define como el conjunto de sonidos que se escuchan de fondo y de forma repetitiva, y que se producen al combinar todas las frecuencias existentes.

Los ejemplos más llamativos son el ruido de un secador, el ventilador, la campana de la cocina y la televisión. Aunque a muchos os cueste creerlo, ayudan a conciliar el sueño. El truco se encuentra en que el ruido blanco enmascara otros sonidos. Es decir, evita que nos entretengamos con otros sonidos que pueden aparecer durante la noche que frustran nuestra armonía.

En cuanto a tu bebé, puede resultar ser su gran aliado a la hora de ir a dormir y relajarse. Además, contribuye a que os adaptéis mejor a vuestro pequeño en sus rutinas.

Igualmente, debes saber que los bebés, mientras se encuentran en el vientre materno, escuchan continuamente el sonido de la circulación sanguínea por la placenta. Por esta razón, el ruido blanco puede recordarle al útero materno, lo que le transmite confort para tranquilizarse.

 

¿Dónde puedo encontrar ruido blanco?

Con el avance de las nuevas tecnologías ahora es muy fácil encontrar este ruido. Por ejemplo, existen numerosos vídeos de larga duración en diferentes páginas web, e incluso lo puedes encontrar en las aplicaciones para el móvil.

En el mercado, también existen máquinas de ruido blanco, como altavoces, que puedes colocar fácilmente y de forma segura junto a su cuna.

Asimismo, puedes poner una radio sin frecuencia o un canal que no esté sintonizado en la televisión. Lo importante es tener en cuenta que el volumen debe estar de fondo y prestar atención para que otros factores no afecten al sueño de tu bebé.

¿Cuántos tipos de ruido existen?

Si a tu bebé no le convence el ruido blanco, existen otras opciones que pueden ser la más indicadas para él con su adecuada gama de frecuencia. Se denominan ruido rosa, marrón o violeta. ¡Seguro que encontráis la apropiada!

 

 

Fuente:

- Psicología y Mente: https://psicologiaymente.net/vida/beneficios-ruido-blanco-dormir