A partir de los 6 meses la dieta de tu bebé cambia radicalmente ya que pasa de la lactancia exclusiva a empezar a comer nuevos tipos de alimentos de manera semisólida o sólida: frutas, verduras, carne, pescado, legumbres… ¿Sabes cómo debe ser su alimentación en estos meses? ¿Cómo introducir gradualmente cada grupo de alimentos?

Hasta los 6 meses los bebés se suelen alimentar exclusivamente de leche, ya sea materna, leches infantiles, o una combinación de ambas. Pero a partir de esta edad el pediatra te irá indicando qué alimentos debes ir incluyendo en su dieta en forma de purés o pequeños trocitos para completar su alimentación ya que, a partir de los 6 meses, la leche no será suficiente para cubrir todos sus requerimientos nutricionales.

Con medio año el estómago del pequeño ya ha madurado lo suficiente como para aceptar nuevos alimentos. No obstante, esta transición se debe hacer de manera gradual e introduciendo cada grupo de alimentos en el momento adecuado para conseguir la máxima tolerancia y minimizar el riesgo de alergias e intolerancias alimentarias. Dependiendo del grado de maduración y desarrollo de cada bebé, pueden darse pequeñas diferencias en la introducción de alimentos, pero en general se siguen las siguientes pautas:

  • 6 meses: frutas como manzana, naranja, pera o plátano. Verduras y hortalizas como patata, zanahoria, judías… y cereales sin gluten.
  • 7 meses: se van introduciendo nuevas verduras y hortalizas que no sean indigestas, como el calabacín, el puerro… Con 7 meses también se pueden introducir las carnes blancas, que se mezclarán trituradas en el puré. También se introduce el gluten.
  • 8 meses: Carnes rojas y pescado blanco.
  • 10 meses: Yema de huevo.
  • 12 meses: Huevo entero y legumbres.

Así, cuando tu hijo cumpla los 12 meses comerá prácticamente de todo, exceptuando aquellos alimentos menos digeribles y más alergénicos que se retrasarán hasta los 2 años.

En general, para facilitar su consumo y adaptarse a la capacidad de deglución del bebé, durante los primeros meses la manera más rápida y sencilla de darle todos estos alimentos es cocerlos y triturarlos en puré. No obstante, desde los 8 meses puedes comenzar a darle trocitos de alimentos blandos, como jamón cocido, para que se vaya habituando a masticar y tragar.

De esta manera, irás poco a poco eliminando tomas de lactancia y sustituyéndolas por alimentos semisólidos, para que su dieta a los 12 meses sea parecida a la de un adulto: desayuno de leche con cereales, puré de verduras con carne o pescado a mediodía, papilla de frutas de merienda y leche con cereales o puré de cena.

Las cantidades de comida también irán aumentando gradualmente para adaptarse al aumento de necesidades de energía y nutrientes que tienen lugar con el crecimiento de tu pequeño.