Si te quedas embarazada de tu segundo hijo cuando el primero aún es pequeño, seguro que mucha gente te advertirá sobre el riesgo de cogerlo en brazos. No obstante, no es cierto que pueda causar una pérdida, aunque sí puede provocarte dolor de espalda si lo coges mucho tiempo o pesa demasiado para ti.

Inconvenientes reales

El principal problema al coger a tu hijo mayor estando embarazada es que la espalda se puede resentir. Durante estos meses no se recomienda cargar mucho peso ya que los cambios hormonales y físicos que se sufren hacen que sea muy habitual contraer dolencias como ciática o lumbalgia, que pueden aparecer o agravarse si coges mucho peso.

No obstante, como decíamos, sí puede causarte molestias y dolores de espalda, por lo que debes cogerlo lo menos posible y teniendo cuidado de cómo lo levantas.

¿Cómo coger a mi hijo?

Tanto si tienes que coger a tu pequeño, como levantar algún objeto del suelo o coger una bolsa de la compra, debes hacerlo adoptando la postura correcta para no dañar tu espalda:

  • Abre ligeramente las piernas de modo que los pies queden a la altura de los hombros. Flexiona las rodillas y agáchate manteniendo la espalda recta, no la dobles hacia delante. Cógele por las axilas y levántate concentrando la fuerza en los muslos y evitando tensión en la tripa o la espalda. Reincorpórate suavemente sujetándolo lo más cerca posible de tu cuerpo. Si el niño es un poco mayor y puede, dile que se suba previamente a una silla para que no tengas que agacharte. Puedes apoyar su peso sobre tu cadera, evitando así que se coloque justo donde tu tripa.

A pesar de hacerlo con cuidado, no lo cargues mucho tiempo y, si lo que necesita es un abrazo, siéntate en el sofá, ponle a tu lado y le abrazas, así evitarás cogerlo.

No se recomienda que cargues ningún tipo de peso, incluido tu niño, si tienes un embarazo de riesgo o complicación que implique reposo absoluto.

Mantente en forma para estar más ágil y evitar así dañar tus músculos y ligamentos con cualquier movimiento o pequeño esfuerzo.

No hay un máximo de kilos recomendable, depende de tu estatura, tu fuerza, tus condiciones físicas… Utiliza el sentido común para saber qué cargas son demasiado pesadas. Así, si tu hijo es muy grande, quizá sea mejor que estos meses no lo cojas.

 

Fuente: Los Consejos de tu Matrona, 4ª Ed. (2014), Guía elaborada por la Asociación Española de Matronas. http://www.aesmatronas.com/descargas/consejos_de_tu_matrona.pdf