Tener una mascota y un recién nacido en casa no es incompatible; de hecho, las mascotas pueden ayudar al desarrollo de los bebés. Sin embargo, es bueno que tomes una serie de precauciones antes de volver con tu pequeño a casa del hospital para evitar los celos de tu mascota.

Los perros y los gatos suelen estar muy apegados a sus dueños, y les puede costar un poco aceptar al nuevo miembro de la familia. Sin embargo, no es necesario, ni mucho menos, que te deshagas de tu mascota; es más, los expertos dicen que la convivencia con un perro (ya que los gatos suelen ser más independientes) ayuda a los niños a ser más sociables y responsables.

Solo es necesario que prepares el terreno para que tu mascota no sienta a tu hijo como un extraño que viene a “robarle el puesto”.

Lo primero es tener al animal vacunado y desparasitado para evitar problemas de salud. Hay que tener especial cuidado con la hidatidosis de los perros, que puede ser muy grave para el hombre. Además, las embarazadas deben tener cuidado con las heces de los gatos que pueden transmitir la toxoplasmosis, aunque en gatos caseros que no salen a la calle es muy raro que la contraigan.

Mientras estéis en el hospital durante el nacimiento del pequeño, no dejéis a vuestra mascota sola en casa, dejadla con algún familiar o en algún centro especial para que no se sienta abandonada.

Llevad a casa, antes de volver, una manta con el olor del bebé y jugad con vuestra mascota mientras se la muestras. Así, asociará su olor con algo agradable.

Cuando regreséis a casa, presentarle al bebé de manera gradual, dejando que se acerque y lo huela, pero evitando que le haga daño. Debéis estar tranquilos y no regañarle por acercarse, es normal que sienta curiosidad.

  • Si se acerca de forma calmada, premiadle con caricias.
  • Intentad que las visitas hagan también algo de caso a vuestra mascota.
  • Nunca dejéis solos al bebé con el animal al menos en los primeros meses de vida.
  • Para evitar los celos, es conveniente que hagáis el mayor caso posible a la mascota cuando esté el bebé delante, y le hagáis menos caso cuando no esté, para que asocie al bebé con juegos y caricias.