Existen diversos motivos que pueden provocar la aparición de legañas en los ojos de tu pequeño. Te explicamos cuáles son y qué hacer.

Todos nos levantamos algunos días con alguna legaña, pero si esta acumulación es excesiva, puede deberse a varios motivos:

- Conjuntivitis u otra infección ocular. Las infecciones del ojo provocan mucha secreción de legañas, tanta, que el párpado se queda pegado. La causa de la misma puede ser un virus, una bacteria o un proceso alérgico. Esta infección va acompañad de ojos rojos, hinchados, picor…

¿Qué hacer?

En estos casos se debe acudir de inmediato al pediatra quien prescribirá el colirio más adecuado para el bebé. Además, hay que lavarle frecuentemente el ojo con suero oftalmológico y una gasa.

- Lagrimal obstruido. Todos los bebés nacen con el lagrimal cerrado, pero este se abre unas semanas después del nacimiento. Sin embargo en algunos bebés, especialmente los prematuros, el lagrimal permanece obstruido haciendo que los ojos lloren constantemente y se acumule pus y legañas en la zona.

¿Qué hacer?

Aparte de limpiarle las legañas con suero y una gasa para evitar que se produzca una infección, debes realizarle suaves masajes en la parte del ojo cercana al lagrimal. Con un dedo, muy suavemente, haz masajes hacia fuera, hacia la parte de debajo de la nariz, para ayudar a abrir el conducto lagrimal.

 

Fuentes:

- Ajram, Dr. Jamil; Tarés, Dr.a Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, El manual de padres tranquilos, Barcelona. Editorial Planeta.

- Blog En Familia de la Aeped: http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/conjuntivitis