Es muy gracioso comprobar cómo, desde recién nacidos, los niños sacan a veces la lengua, en un gesto que parece indicar algo, pero, realmente, ¿por qué lo hacen?

Los bebés nacen con una serie de gestos y movimientos automáticos e inconscientes; uno de ellos es sacar la lengua con bastante frecuencia. No obstante, ese no es el único motivo por que los bebés hacen este gesto:

  • La lengua cumple una función primordial a la hora de comer y succionar: ayuda a extraer la leche, a deglutir, a mostrar que ya está lleno… Por eso, es un gesto común cuando tiene hambre o acaba de comer.
  • Los bebés nacen con una serie de reflejos innatos que les ayudan a sobrevivir en sus primeras semanas. Uno de ellos, que desaparece en torno a los 5 meses, es el reflejo de extrusión, que los protege de atragantamientos o asfixias por la ingesta de cuerpos extraños. Es un movimiento involuntario que hace que la lengua empuje fuera de la boca todo aquello que no sea líquido. Por eso, los bebés sacan la lengua de manera ostensiva cuando su boca toca algo sólido que no es el biberón, el chupete o el seno de su mamá.
  • Enseguida son capaces de imitar ciertos gestos de los adultos. Uno de ellos es sacar la lengua. En tornos a los 3-4 meses, verás cómo, si le sacas la lengua a menudo, él te imita y lo hace a continuación de ti.

 

Fuente: Mukoff, Heidi, Qué se puede esperar. El primer año, Barcelona, Editorial Planeta. (2014), 3º edición