Generalmente los bebés pequeños, desde recién nacidos hasta los 5 o 6 meses, pueden hacer un ruido por la noche parecido a gruñidos. Aunque resulte muy molesto para los padres, no es nada de lo que haya que preocuparse.

Los ruidos que hacen los bebés al dormir se deben a la forma de su nariz y del paladar. Son una especie de gruñidos que pueden ir seguidos de gemidos. Para un padre primerizo pueden parecer muy inquietantes, y seguro que las primeras noches que lo oiga se pasará el rato mirando a su bebé para asegurarse de que no le pasa nada. Pero no hay de qué preocuparse, como decíamos, el puente nasal de los bebés es más corto para poder mamar sin ahogarse y su zona del paladar es más blanda, por lo que el aire al pasar puede hacer ese ruido. Asimismo, el sistema respiratorio de los recién nacidos se está adaptando el nuevo medio y tiene que madurar, por lo que el aire, al salir por las vías respiratorias, puede provocar esa especie de gruñido.Por lo tanto no hay que preocuparse a no ser que los gruñidos sean constantes y no permitan dormir al bebé; si así fuera se recomienda acudir al pediatra para consultarle.

Si no es así, simplemente tendrás que acostumbrarte a sus gruñidos nocturnos, que generalmente empezarán todas las noches a la misma hora, normalmente hacia las 5 o las 6 de la madrugada, y esperar a que pasen, ya que a medida que su sistema respiratorio madure, dejará de gruñir por la noche.

La mayoría de bebés empieza a gruñir a las 2 o 3 semanas de vida y lo deja a los 2 o 3 meses, aunque cada niño es un mundo, habrá unos que no gruñan nunca y otros que sigan haciéndolo de vez en cuando con 2 años. Mientras tu pequeño duerma bien, no pasa nada.