Un parto eutócico es aquel que transcurre de manera normal sin necesidad de intervención médica, es decir, natural y por vía vaginal. Uno distócico es aquel en el que se da alguna situación que obliga al uso de instrumentos por parte del personal médico para poder llevarlo a cabo.

Parto eutócico

Lo mejor es tener un parto eutócico, es decir, uno que transcurre con normalidad, que comienza de manera espontánea al terminar la gestación (entre la semana 37 y la 41), por vía vaginal, con el bebé colocado en posición cefálica y sin requerir apenas la intervención médica más que para ayudar a la madre en los pujos.

Este parto es el que desean todas las mujeres ya que es el que menos riesgos conlleva para la mamá y el bebé.

Puede ser con anestesia epidural o sin ella, según prefiera la mamá y según se haya preparado ya que para un parto sin anestesia hay que estar bien preparado para aguantar el dolor.

Y siempre hay que tener en cuenta que, aunque se esté desarrollando como un parto eutócico, en cualquier momento puede surgir alguna complicación que obligue a la intervención médica, aunque no sea lo habitual.

Parto distócico

Se llama así a aquellos partos en los que hay determinadas complicaciones que requieren de la intervención médica para que el alumbramiento se produzca sin riesgos. Los problemas pueden ser de origen fetal, materno o de los anexos fetales (placenta, cordón umbilical, líquido amniótico).

Las distocias maternas pueden ser a su vez de tipo mecánico, relacionadas con la posición de los huesos de la pelvis o el canal del parto; o dinámicas, referidas a algún problema en las contracciones (que no sean fuertes, que se paren, que no sean efectivas…).

Aparte de las distocias maternas, existen las del estado fetal. Generalmente, hacen referencia a la posición del bebé: si está de nalgas, de pies o transversal es posible que sea necesario una cesárea, sobre todo en el último supuesto.

Otras distocias asociadas al feto tienen que ver con un tamaño demasiado grande del mismo, malformaciones, pérdida de bienestar fetal, etc.

Según el problema, el médico valorará cuál es la mejor solución: cesárea, uso de fórceps o ventosas, etc.