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¡No quiere masticar!

¡No quiere masticar!

Después de haber estado durante meses comiendo papillas y purés, a muchos niños les cuesta empezar a masticar y se niegan a ello. Les resulta más sencillo tomar la comida triturada y cada vez que se les pone un plato con trocitos de carne o de fruta, lloran y se enfadan, convirtiendo la hora de la comida en una lucha. ¿Cómo conseguir que aprenda a masticar?

¿Por qué no quiere masticar?

Hacia los 8 meses de edad tu bebé debería de empezar a comer trocitos de alimentos blandos, como fruta, jamón cocido, verduras cocidas… Empezar en el momento adecuado es clave en este proceso ya que cuanto más tiempo tarde, más te costará que lo consiga. Y hacia los 12 meses debes procurar que coma la mayoría de sus alimentos sin triturar.

Aprender a masticar es muy importante en el desarrollo del niño. Es bueno para sus dientes ya que una dieta demasiado blanda aumenta el riesgo de caries; y es clave en el desarrollo de la boca (en los niños a los que les cuesta masticar es más frecuente la maloclusión o defecto en la mordida). Por lo tanto, aunque tu hijo se niegue a masticar y quiera seguir tomando exclusivamente papillas y purés, debes obligarle para que poco a poco lo vaya consiguiendo.

Generalmente, no existe ningún motivo que impida que el niño mastique, incluso aunque apenas le hayan salido los dientes. El bebé de 8-10 meses ya tiene la capacidad de desmenuzar pequeños trocitos con sus encías. El problema es la falta de costumbre. El bebé no sabe cómo masticar y se cansa, mientras que abrir la boca para que le introduzcas la cuchara es muy sencillo.

Por eso algunos padres prefieren saltarse la etapa de los purés y pasar directamente del pecho o el biberón a la alimentación sólida, para así acostumbrar al pequeño desde el principio. Si ese no ha sido tu caso y ahora te resulta imposible conseguir que mastique, no te preocupes, con paciencia todo se consigue.

Trucos para que se acostumbre a masticar

- Lo ideal es que empieces con los trocitos a los 8-9 meses ya que esta etapa es la de explorar y descubrir nuevas experiencias. Sin embargo, a los dos años los bebés entran en la de etapa del “no”, y te resultará mucho más difícil que te haga caso, por lo que para esa época debes haber logrado que coma casi como un adulto. - Nunca le fuerces ni le regañes, debes armarte de paciencia y entender que puede ser un proceso largo. - Todos los días, en todas las comidas en las que dispongas de tiempo, ponle un platito con trocitos de alimento y déjale que él mismo los coja y se los lleve a la boca. Dale tiempo para que experimente, pruebe, chupe… Aparte, dale su plato de papilla para completar su dieta. - Gradualmente, ve haciendo las papillas menos trituradas hasta que al final solo machaques la comida con un tenedor. - La carne es lo más difícil de masticar, déjala para cuando controle el proceso. - Prueba con diferentes alimentos, no le des siempre lo mismo. Si te interesa este tema, te recomendamos nuestros otros post ¡Ya toca masticar! y Baby led weaning.

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