Generalmente, los alimentos conflictivos para los niños son el pescado, las verduras y las legumbres; sin embargo, la mayoría de niños acepta bien la carne. Pero, ¿y si tu hijo se niega a comer cualquier tipo de carne?, ¿se le debe obligar a comer pollo, ternera o cerdo?, ¿es necesario comer carne para llevar una dieta sana?

¿Por qué no quiere carne?

Existen diversos motivos por los que tu hijo puede rechazar la carne:

  1. Porque no le gusten su sabor o su textura.
  2. Porque les cuesta masticarla ya que la carne, a no ser que esté muy blandita, puede ser difícil de masticar y tragar.
  3. Por ideología si es vegetariano, aunque esto no es frecuente en niños pequeños que aún no tienen una ideología clara. Los pequeños, aunque no sean vegetarianos exactamente, pueden atravesar una etapa en la que se nieguen a comer carne al pensar que se están comiendo un pollito o un cerdito, sobre todo después de haber visitado una granja o haber estado en contacto con animales de granja.

¿Qué hacer?

La carne es fundamental en la dieta del niño, tanto las carnes blancas como las rojas. Es la principal fuente de proteínas de alto valor biológico, necesaria para que el niño tenga la energía necesaria para el día a día. Además, aporta gran cantidad de vitaminas y minerales como hierro, fósforo, magnesio, potasio, vitamina B, etc.

Es cierto que la carne roja tiene más grasa que la blanca, y por eso su consumo debe ser menor; sin embargo, tanto un tipo como otro son indispensables en una dieta sana, equilibrada y variada.

Por eso, es importante que tu hijo coma carne. Si no consigues que la coma por motivos ideológicos, sus creencias son muy fuertes, es suficientemente mayor como para saber en lo que cree y no hay manera de que cambie de idea, debes respetarle y complementar su dieta con otros alimentos que le aporten las proteínas, minerales y vitaminas que le aportaría la carne, como los frutos secos, la soja, las legumbres, etc.

Si su negativa se debe al sabor o la textura, te recomendamos que sigas esos trucos:

  • Prueba a darle diferentes tipos de carne (pavo, pollo, cerdo, ternera, conejo…), para ver cuál acepta mejor.
  • Cocina la carne de formas diferentes y atractivas: asada, en salsa, a la parrilla, a la plancha, en brochetas, canelones, con macarrones, en croquetas, etc.
  • Si le cuesta desmenuzarla, dale carne guisada en salsa que queda mucho más blandita. Además, pártesela en trozos pequeños.
  • No le llenes el plato de carne o se sentirá desmotivado. Ponle poco y, si se lo acaba y quiere más, vuélvele a llenar el plato.