La tos en un bebé, aunque generalmente no reviste gravedad, es muy incómoda tanto para el pequeño, como para los padres, que se preocupan al oír a su niño toser sin parar. ¿Cuáles son sus casusas más frecuentes?

Causas de la tos

La tos, al igual que la mucosidad o la fiebre, es un mecanismo de defensa del organismo que sirve para limpiar o despejar las vías aéreas. Por eso, su causa más habitual suele ser una infección de las vías respiratorias. Generalmente esta infección está producida por un virus y provoca lo que conocemos como resfriado, que se acompaña de congestión nasal, dolor de garganta, etc.

Aunque esta la causa más habitual, también puede estar relacionada con otras enfermedades como neumonía, bronquitis, bronquiolitis, etc. En estos casos, además, suele ir acompañada de síntomas más graves como fiebre alta, vómitos, malestar general, expectoración purulenta, etc. En lactantes, además de resfriados, la segunda causa más habitual de tos persistente suele ser la bronquiolitis (infección de los bronquiolos).

La tos suele desaparecer por si sola a medida que la mucosidad desaparece, aunque es un síntoma que puede perdurar más que otros, haciéndose bastante molesto para el pequeño y sus papás.

Tipos de tos

- Tos seca: Es quizá la más molesta ya que no mueve secreciones y resulta poco eficaz. Suele estar provocada por la inflamación de las vías respiratorias, aunque también es así la tos que se produce tras un atragantamiento o la de asma. También existe la tos seca nerviosa, aunque esta es psicológica, una tos autoprovocada para llamar la atención, frecuente en los niños por la noche para conseguir que sus papás vayan a su cama.

- Tos ronca o “perruna”: Característica de las laringitis o crup, un tipo de resfriado que afecta a la parte baja de la garganta. Suele acompañarse de afonía y de estridor respiratorio, un ruido áspero característico al coger aire.

- Tos blanda o productiva: Es la que nos ayuda a expulsar las flemas que se crean cuando hay mucha mucosidad en las vías respiratorias. La tos blanda de corta duración (hasta 3 semanas) suele estar causada por los resfriados comunes y se la considera una tos “buena”.

Si tu hijo tiene mucha tos, vaya acompañada de otros síntomas o no, lo mejor siempre es acudir al pediatra.

 

Fuentes:

- En Familia, blog de la Asociación Española de Pediatría, http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/tos

- Tos persistente. Protocolos Diagnóstico Terapeúticos de la AEP: Neumología. https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/9_4.pdf