A la hora de preparar el biberón para el bebé surgen muchas dudas, especialmente a los padres primerizos. ¿Se puede usar agua del grifo? ¿Hay que esterilizarla? ¿Qué agua mineral es mejor? Te respondemos a todas estas dudas para que puedas preparar de manera tranquila y confiada el biberón para tu pequeño

Con la llegada de un bebé, más tarde o más temprano, suele llegar el momento en que es necesario prepararle un biberón de leche infantil. Y llegados a este punto, algo que parece tan sencillo puede no serlo ya que puede que dudemos sobre qué tipo de agua es la que debemos utilizar.

¿Se puede usar agua del grifo?

Sí, pero se aconseja hervir entre 1 y 5 minutos antes de usarla para eliminar posibles microorganismos presentes en la misma. Una vez hervida, déjala reposar antes de preparar el biberón para evitar que la temperatura sea excesiva.

No la hiervas más de 5 minutos ya que se podría aumentar excesivamente la concentración de sales minerales y otros elementos hasta niveles poco recomendables. No es recomendable utilizar un filtro doméstico para reducir la dureza del agua (contenido en sales minerales) ya que se incrementa el riesgo de contaminación.

Además, hay que tener en cuenta que en algunas zonas de España el agua potable del grifo contiene una cantidad demasiado elevada de sales minerales y sustancias que no son adecuadas para el organismo del bebé. En estos casos de deberá usar exclusivamente agua mineral embotellada.

Si tienes dudas sobre la dureza del agua de tu zona y de si es adecuada para la preparación de biberones, consulta a tu pediatra o usa directamente agua mineral.

¿Qué agua mineral es mejor?

A la hora de comprar un agua mineral para el biberón debes buscar aquellas de mineralización débil o muy débil. Son las más convenientes para el bebé ya que un exceso de mineralización puede comportar un aumento excesivo de la carga renal, y además un contenido bajo en minerales no influye en la composición de la leche que se está preparando. Existen muchas aguas minerales en el mercado que indican en la etiqueta su idoneidad para la preparación de biberones. Elige una de éstas para acertar y salir de dudas.

El agua embotellada siempre que su manipulación sea la adecuada no necesita ser hervida previamente. Se puede usar directamente, por lo que resulta muy cómoda cuando nos encontramos fuera de casa, especialmente en los viajes.