A los niños les encantan las manualidades porque son divertidas, son perfectas para pasar las tardes de lluvia o mucho frío y además, sirven para fomentar su imaginación, creatividad y habilidad manual.

Antes de poneros manos a la obra, lo mejor es haber decidido lo que vais a hacer y tener todos los materiales necesarios a mano. Si sois principiantes también es recomendable empezar con cosas sencillitas para que ni tú ni el pequeño os frustréis intentando hacer algo complicadísimo. La manualidad seleccionada deberá ir en función de los gustos del niño y de su edad, teniendo en cuenta si ya tiene la suficiente habilidad para usar las tijeras con más o menos destreza, las pinturas, el pegamento, etc.

Una vez tengáis claro a qué os vais a dedicar y los materiales estén seleccionados y a mano, habrá que pasar a proteger la habitación donde se va a hacer la actividad. Las pinturas y el pegamento pueden ser un verdadero peligro en manos de los pequeños así que lo mejor es poner sobre la mesa un mantel de plástico que sea fácil de limpiar, cubrir las sillas con camisetas viejas o cualquier otra cosa y poner en el suelo papel de periódico; en caso de que haya un accidente podremos seguir disfrutando de las creaciones sin mayor preocupación.

Algunas ideas

A continuación exponemos algunas ideas. Existen muchísimas más, pero si estáis faltos de imaginación, siempre podréis buscar en internet o acudir a algún libro específico de manualidades:

  • Pulseras y collares de pasta: es una de las manualidades más típicas pero no por eso deja de ser divertida. Se coge la pasta que se quiera: macarrones, estrellitas, caracolas, etc. y se pinta de colores con témperas. Una vez estén secas se van introduciendo en una cuerda hasta que se complete. Se puede ir alternando la pasta con abalorios de plástico para que quede más original. Para hacer pulseras se puede utilizar una goma para que se ajusten a la muñeca una vez estén puestas.
  • Mariposas con rollos de papel: se coge un rollo de papel terminado y se pinta de uno o varios colores llamativos -también se puede forrar con una cartulina que se pegue con pegamento de barra. Después, se dibujan las alas en una cartulina de otro color y, una vez recortadas, se pegan al rollo de cartón de manera que quede centrado y que por detrás se vean ambas alitas por igual. Los ojitos y la boca se pintan con un rotulador gordo de color negro para que se vean bien. Las antenas se pueden hacer con dos tiras finitas de cartulina que se peguen por dentro del rollo para que no se vea el extremo final. ¡Ya están listas!
  • Hacer formas con relieves: se recortan trozos papel de revista o pinocho y se hacen bolitas pequeñas de varios colores. La manualidad consiste en que el niño rellene algún dibujo con una forma determinada (un animal, una flor…) con las bolitas de colores que deberá ir pegando. En vez ser un dibujo coloreado normal, tendremos un original dibujo en relieve.
  • Otra original idea es hacer candelabros o farolillos. Se cogen botes de cristal, los típicos de mermeladas o conservas, se lavan bien y con pintura especial se deja que el niño los adorne a su gusto. Una vez estén secos se pone una velita dentro y la manualidad estará hecha. Al pequeño le encantará ver cómo se ilumina su obra de arte por la noche. Eso sí, hay que tener sumo cuidado con el fuego de las velas.
  • Diseñar ropa: se corta una patata por la mitad y con un cuchillo afilado (esto lo deben hacer los padres) se hace una forma original en la pulpa (una pez, un corazón, una estrellita…), después, se moja el sello artesanal en pintura para la ropa y se estampa en la prenda elegida. Quedará una camiseta de lo más original.
  • También se pueden hacer collages con recortes de revistas, muñecos o formas con plastilina o arcilla, flores de fieltro, marionetas con calcetines de colores…Todo lo que se nos ocurra nos hará pasar una estupenda tarde en familia.