Los minerales son un tipo de nutriente que no aporta calorías, es decir, no se transforman en energía. Se encuentran en diferentes tejidos y forman parte de nuestra estructura o bien de enzimas que participan en procesos metabólicos de nuestro organismo. El embarazo conlleva un incremento en su demanda y a veces el aporte a través de la alimentación es insuficiente. En ese caso, hay que tomarlos en forma de suplemento, pero siempre bajo consejo médico.

Veamos cuáles son los más importantes:

Calcio: Es el mineral más abundante del cuerpo. Forma parte de huesos y dientes, y es básico para la formación del esqueleto fetal. También interviene en los procesos de coagulación sanguínea, transmisión nerviosa y funcionamiento de los músculos. Las principales fuentes de calcio son la leche y sus derivados, los pescados pequeños que se comen con espinas y los frutos secos. La ingesta recomendada de calcio durante el embarazo es de mínimo 1200mg al día. Para saber más, puede consultar nuestro artículo sobre el calcio en el embarazo y la lactancia.

Hierro: Las necesidades de hierro están aumentadas durante la gestación ya que hay que cubrir las altas demandas fetales, que desarrollan todo el sistema hemático, las de la placenta y las de la propia madre. Un déficit de hierro provoca anemia, cansancio y baja resistencia a las infecciones. Los alimentos que proporcionan más hierro son los de origen animal, ya que contienen un tipo de hierro más fácil de asimilar.

Yodo: forma parte de las hormonas fabricadas por el tiroides y su déficit puede provocar retraso mental y bocio en el niño. El yodo se encuentra en alimentos marinos como el pescado, el marisco y las algas marinas.

Magnesio: importante para prevenir rampas y calambres musculares, está presente en frutos secos, legumbres y cereales integrales. Otro alimento rico en magnesio es el plátano.

Una adecuada ingesta de minerales es imprescindible antes, durante y después de la gestación para tener un buen estado nutricional, y para conseguirlo el truco está en comer variado y de forma equilibrada. El embarazo supone un momento ideal para adquirir hábitos alimentarios saludables. Procura que no se limiten solamente a esta etapa, sino que se mantengan y se compartan con el resto de la familia.

Puedes completar la información sobre las necesidades de micronutrientes durante el embarazo con nuestro artículo sobre las necesidades de vitaminas durante esta etapa.