Aunque el embarazo es una etapa llena de alegría y felicidad por la llegada del nuevo bebé, también es habitual que las futuras mamás sientan miedo y angustia por el trascurso del embarazo, la salud del feto, el parto o el cuidado del niño cuando nazca. Miedos habituales de la mayoría de gestantes a los que hay que saber hacer frente.

 

1- Sufrir un aborto espontáneo

Sin duda, uno de los mayores miedos de las primeras semanas de gestación. Sin embargo, hay que saber que, aunque parezcan muy habituales, no es lo normal. Hay que pensar en positivo y saber que la mayoría de embarazos transcurre con normalidad. El riesgo de sufrir un aborto en estas primeras semanas es menor del 20% y, además, la mayoría de los abortos ocurre antes de la octava semana, a partir de ese momento, el riesgo disminuye día a día. Debes estar tranquila y pensar que todo irá bien.

 

2- No alimentar bien al bebé por las náuseas y vómitos

Es muy común en el primer trimestre de embarazo sufrir náuseas y vómitos; tan comunes a veces que apenas si se retiene nada en el estómago, lo que puede preocupar a la mamá pensando que no está alimentando a su hijo. Pero tampoco debes preocuparte por esto ya que los fetos en estas primeras semanas de vida apenas necesitan nutrientes ya que son muy pequeños y, además, saben extraer del organismo de la mamá todos los nutrientes necesarios, tirando incluso de sus reservas, por lo que al feto no le faltará de nada. Eso sí, es importante que tú no sufras una deshidratación así que bebe mucho líquido e intenta comer algo cada 2 o 3 horas. Seguro que hay alimentos que toleras mejor, como el pavo o las galletas saldas. No pasa nada porque te alimentes a base de ellos hasta que los vómitos vayan remitiendo. 

 

3- Que el bebé tenga algún problema de salud grave o anomalía

Con cada prueba prenatal, ya sea ecografía o el triple screening, algunas futuras mamas se ponen nerviosas pensando que los resultados van a ser malos y le van a decir que al bebé le pasa algo grave. Es también normal, pero de nuevo debes recordar que la mayoría de embarazos transcurre con normalidad y el bebé nace sano y sin problemas graves. Solo un 4% de fetos presenta algún problema de salud, incluyendo aquellos de poca relevancia. Por lo que no debes angustiarte ni obsesionarte con enfermedades raras. Olvídate de internet y cuídate mucho durante estos meses para evitar problemas.

 

4- Problemas en el parto o parto largo y doloroso

Todos tenemos miedo a lo desconocido, y el parto en un gran desconocido del que, por desgracia, solo oímos historias malas. Seguro que a lo largo de estos meses tienes que escuchar más de una historia sobre partos de más de 24 horas, desgarros y otras calamidades. No hagas caso a nadie, solo a tus médicos y matronas. Recaba información fiable sobre las fases del parto, cuánto suele durar y qué problemas pueden surgir. Debes tener confianza en los médicos que te asistirán y que sabrán lo que hacer si pasa algo. En cuanto al dolor, hay muchas técnicas para evitarlo, como la epidural. Infórmate sobre ellas para elegir la que más te convenga. Y piensa que en la mayoría de partos el médico apenas interviene, es la mamá sola la que lo hace todo. Confía en ti y en que todo irán bien.

 

5- ¿Seré una buena madre?

Una vez nace el bebé llega lo complicado de verdad (o eso parece): cuidarlo y educarle. Te angustiará no saber darle de comer, calmarle cuando llora, bañarlo o dormirle. Sin embargo, debes saber que todas las madres primerizas han estado en tu misma situación y ya ves que todas han salido adelante. Debes confiar en tu instinto maternal, seguro que lo haces mucho mejor de lo que pensabas. Y, por supuesto, aprovecha los meses del embarazo para consultar tus dudas a las matronas, familiares o amigas, leer libros sobre el tema y asistir a las clases de preparación al parto.

 

 

Fuente:

- Huggins-Cooper, Lynn 2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed. Nautilus.

- Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Libros Cúpula.