Una alimentación sana y equilibrada se fundamenta en aprovechar todo lo bueno que cada estación nos ofrece. En primavera hay más disponibilidad de fresas y fresones, cerezas, nísperos, ciruelas, melocotones, aguacates o plátanos y a menor coste. ¿Quieres saber las propiedades de cada una? ¿Las vitaminas y minerales que aportan a la alimentación de tu familia?

Fresas y fresones

Ricas en vitamina C, A, ácido fólico y minerales (yodo, hierro, potasio, magnesio). Su dulce sabor encanta a todos los niños. Perfectas para hacer batidos con leche. Recuerda que se consideran dentro del grupo de frutas con mayor capacidad alergénica, por lo que no se recomiendan antes de los 18 meses.

Cerezas

Contienen vitaminas A, B, C y E, potasio, magnesio y calcio. Si tu hijo es muy pequeño, quítales el hueso antes de dárselas, para evitar que se atragante. También puedes prepararlas en confitura para poder utilizarlas en el desayuno y en repostería evitando ese riesgo.

Nísperos

Aportan calcio, hierro, magnesio y potasio. También son ricos en fibra y vitamina B12. Tiene bajo contenido calórico y un sabor muy dulce, siempre que esté bien maduro.

Ciruelas

Las ciruelas destacan por su alto contenido en fibra y agua. Por eso, se usan para favorecer el tránsito intestinal. Contienen gran cantidad de potasio, y además son ricas en fósforo, hierro, sodio, magnesio, calcio, cobre, cinc, selenio, vitaminas A, C, B1, B2 y Niacina.

Melocotones y albaricoques

Comienzan a recolectarse en primavera aunque son más propias del verano. Fuente de carotenos (compuestos con capacidad antioxidante), agua y fibra, por lo que mejoran el tránsito intestinal. También contienen potasio y, en menor proporción, magnesio y calcio.

Algunas personas padecen alergia a los melocotones, generalmente a los compuestos presentes en su piel, por lo que debe tenerse cuidado al introducirlos en la alimentación de los más pequeños. Al darlos por primera vez es recomendable vigilar si los niños presentan alguna reacción al tocarlos o comerlos, especialmente en aquellos casos en los que haya antecedentes familiares de alergia a estas frutas.

Aguacate

Rico en vitamina E y grasa monoinsaturada. Es un poco más calórico que otras frutas, por lo que su consumo debe realizarse con moderación. También contiene vitaminas A, C, D, E, K y vitaminas del complejo B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, vitamina B6, vitamina B12 y ácido fólico), así como potasio. Su sabor puede resultar poco familiar a los niños pequeños, pero es perfecto para hacer helados caseros.

Plátano

Aunque se coman todo el año, la época propia de maduración de los plátanos es la primavera. Esta fruta es una de las primeras que se da a los bebés por su sabor dulce y su fácil digestión. Aporta potasio, hidratos de carbono, fibra, vitamina B6 y ácido fólico. Proporciona grandes cantidades de energía, por eso la consumen habitualmente los deportistas. Por su carácter astringente, se recomienda en procesos diarreicos.