En general, los dientes definitivos suelen ir empujando a los de leche hacia fuera, pero a veces pueden salir por detrás de estos. En esos casos, basta con una simple extracción en el dentista para solucionar esta “segunda fila” de dientes.

Entre los 4 y los 6 meses suele empezar a salir los primeros dientes temporales -conocidos como dientes de leche- de los pequeños. La erupción de dientes temporales continúa, dependiendo de cada caso, hasta alrededor de los 12 años. En este periodo los dientes temporales o de leche van siendo sustituidos por los dientes definitivos, que empiezan a salir entre los 5-6 años y terminan en la edad adulta con los terceros molares o muelas del juicio.

¿Cómo son sustituidos los dientes de leche? Cuando el diente definitivo empieza a formarse y a buscar su camino hacia el exterior de la encía, se encuentra con la raíz del diente de leche en su sitio. Lo común es que vaya entonces reabsorbiendo esta raíz hasta que el diente de leche se caiga y así el diente definitivo cuenta con el espacio para erupcionar.

Pero a veces, lo que ocurre es que el diente permanente empieza a asomar en la boca de manera paralela o bien ligeramente girado. Así los dientes, el de leche y el definitivo, quedan uno detrás del otro, formándose una segunda fila de dientes.

¿Qué conviene hacer? En estos casos el odontopediatra puede extraer el diente temporal o de leche para que el definitivo pueda ocupar su lugar. La extracción suele ser muy sencilla y rápida, y tras ella el diente permanente suele ir adelantándose hacia su lugar definitivo por sí solo, sin necesidad de ortodoncia.