Gran parte de nuestro cuerpo se articula de forma doble: dos manos, dos pies, dos ojos, dos oídos… Cuando el lado dominante de todos ellos coincide, existe una lateralidad homogénea; pero si no es así, se produce lo que se conoce como lateralidad cruzada, que puede causar problemas de aprendizaje en el pequeño.

La mayoría de personas tiene lateralidad homogénea, es decir, mano, pie, ojo y oído ofrecen una dominancia en el mismo lado ya sea en el lado derecho (diestro) o izquierdo (zurdo). Pero en ocasiones existe una lateralidad distinta de las manos y los ojos, o de las manos y los pies, etc. En estos casos se habla de lateralidad cruzada o de asimetría funcional.

No se sabe bien qué determina que una persona sea diestra o zurda. Se piensa que depende sobre todo de la información genética, pero que también puede estar influido por factores ambientales o sociales.

En los casos de lateralidad cruzada, cada hemisferio del cerebro domina una parte del cuerpo, en lugar de que sea uno solo el dominante de todos ellos.

¿Qué puede causar?

No en todos los niños se darán estas situaciones, incluso hay niños en los que ni se detecta ya que depende en gran parte del tipo de lateralidad que se dé. No obstante, algunos de los síntomas que alertan de una lateralidad cruzada son:

  • Problemas para ordenar el espacio y el tiempo.
  • Dificultades a la hora de automatizar la lectura y la escritura.
  • Problemas de atención.
  • Confusión entre la derecha y la izquierda.
  • Torpeza psicomotriz.
  • Disgrafía, dislexia, discalculia, dislalia…

En resumen, puede ocasionar problemas de aprendizaje y retraso en el colegio, por lo que es muy importante detectarlo cuanto antes.

Una vez un psicólogo haya hecho el diagnóstico, se deberá ayudar al niño mediante técnicas multidisciplinares en las que participen un logopeda, un pedagogo, etc. Además, los padres pueden realizar una serie de tareas de apoyo y refuerzo en casa:

  • Señalar y nombrar cada parte del cuerpo, haciendo hincapié en izquierda y derecha.
  • Buscar diferencias en dos dibujos parecidos.
  • Colocar varios objetos en una mesa y describir cómo están situados los unos respecto de los otros: a la derecha, delante, detrás, etc.
  • Jugar a lanzarse una pelota con la mano.
  • Abrir y cerrar la mano rápidamente.
  • Tocar cada dedo con el pulgar de la mano respectiva.
  • Dibujar con los dedos.
  • Hacer un collage recortando y pegando objetos de revistas y periódicos.
  • Dibujar un recorrido en la arena o en el suelo con tiza que tenga giros, curvas… y seguirlo.