En este post nos gustaría aportar más información al anterior sobre las legumbres, donde se hablaba de sus propiedades nutricionales y cómo introducirlas en la dieta de los más pequeños.

Cabe destacar que las legumbres proporcionan más calorías que otros alimentos de origen vegetal, lo que las convierte en una excelente fuente de energía para los niños. Además, su introducción también contribuye a inculcar hábitos de alimentación adecuados, y en consecuencia a que los niños lleven una dieta variada y equilibrada.

Pese a que contienen una concentración elevada de proteínas procedente de sus semillas y comparable a las de la carne o el huevo, su calidad proteica (lo que se conoce como valor biológico) es menor debido a que son deficitarias en algunos aminoácidos esenciales necesarios para el organismo. Por ello, se recomienda combinarlas con cereales como por ejemplo arroz o con patata mientras que no se suelen asociar al queso, la carne o el pescado.

¿Cómo introducirlas?

Para comenzar su introducción se recomiendan cantidades pequeñas (20-30g de legumbres secas) siempre cocidas y trituradas posteriormente y no más de 2-3 veces a la semana. Las puedes añadir al puré de verduras, por ejemplo.

Cuando el niño sea más mayor puedes llegar a darle hasta 100g de legumbres cocidas, 2 veces a la semana y sin triturar (enteras), no necesariamente como plato principal sino que también puedes optar por ofrecérselas como guarnición.

Las primeras veces que le des legumbres a tu bebé, es recomendable que le quites la piel para que pueda digerirlos mejor y las chafes con un tenedor para facilitar la masticación. Te recomendamos que utilices el pasapurés para estas primeras preparaciones. También hay que llevar cierta precaución porque pueden producir gases o digestiones pesadas. Elije los almuerzos para incluir las legumbres en los platos de tus hijos en lugar de las cenas.

Las legumbres tanto se pueden consumir en invierno como en verano. Para estos meses de calor, opta por añadirlas a refrescantes ensaladas.

También existe el “Humus”, una receta tradicional de Oriente Medio riquísima, consistente en un puré de garbanzos aliñado con aceite de oliva y especias. Y puedes acompañarlo del típico pan árabe, pan de pita.

Y no te olvides de las recurridas croquetas de cocido u otras legumbres. A los niños les encantan y es plato fácil de elaborar y transportar, si piensas hacer un picnic.

Como curiosidad, ¿sabías que los altramuces y cacahuetes también se consideran legumbres?