Las grasas son un tipo de nutriente que incluye a todo un grupo de compuestos muy heterogéneo y con distinto comportamiento en nuestro cuerpo. Todas ellas son fuente de energía y se transforman en la misma cantidad de calorías (9 kcal/g) pero algunas son saludables y otras perjudiciales, algunas pueden ser fabricar por el ser humano y otras no.

Las grasas esenciales son unas grasas muy necesarias para el funcionamiento del cuerpo  que no pueden ser sintetizadas por los humanos, por lo que sólo podemos obtenerlas a partir de los alimentos que comemos.

Son los llamados ácidos grasos linoleico y alfa-linolénico, de las familias omega-6 y omega-3 respectivamente.

La importancia de esas grasas viene dada por los compuestos que a partir de ellas se producen, ya que son precursoras de otros ácidos grasos como el araquidónico (AA), eicosapentaenoico (EPA) y docosahexanoico (DHA), y moléculas que intervienen en la regulación de los procesos inflamatorios y de la coagulación sanguínea.

El ácido linoleico se encuentra en aceites de soja, girasol, maíz, sésamo, calabaza y germen de trigo. También los aceites de borraja y onagra contienen este tipo de grasa.

El ácido alfa-linolénico se encuentra en el aceite de linaza, canola, nuez, soja, calabaza, vegetales de hojas verde oscuro y en algunas algas como la espirulina.

Si para los adultos esas grasas son indispensables, todavía lo son más para los bebés. De ahí la importancia que la futura mamá los consuma durante el embarazo, que en la lactancia materna la madre tenga especial cuidado de su alimentación, y en la lactancia artificial buscar fórmulas que contengan no sólo los ácidos grasos esenciales, sino también sus derivados como el AA y el DHA que el bebé no puede producir por sí mismo en las cantidades adecuadas.

Actualmente el consumo de grasas omega-6 es muy superior al de grasas omega-3. En este sentido, las recomendaciones de la OMS sugieren que la relación omega-6/omega-3 debe ser de 5:1 a 10:1 aproximadamente, por lo que sería de interés que la población modificara su alimentación intentando incrementar el consumo de ácidos grasos omega-3 en relación al de omega-6.