Diferentes encuestas revelan que casi la mitad de los niños españoles pasan menos de una hora al aire libre. El juego exterior es, además de necesario para su salud, muy positivo para promover aptitudes como la creatividad o trabajar su sociabilidad.

La falta de tiempo, el clima o la preferencia de los niños por jugar en casa llevan a que estudios recientes señalen que alrededor del 50% de los niños españoles de entre 5 y 12 años pasan menos de una hora al día al aire libre.

Es cierto que a veces no es fácil, pero es necesario intentar encontrar tiempo y animar a los niños a jugar o practicar deporte al aire libre. ¿Las razones? Por un lado, resulta muy positivo para su salud. La actividad al aire libre permite mover los músculos, mejorar la actividad de corazón y pulmones, recibir la importante vitamina D del sol o, simplemente, tomar el aire. Todo esto con importantes efectos en el fortalecimiento del sistema inmune, la capacidad de concentración o los niveles de energía del niño.

Además, resulta todo un empuje para la gran creatividad e imaginación de los niños, al desarrollar un tipo de juego creativo creando barcos con un banco del parque, o castillos con un tobogán…Las habilidades sociales también se ven beneficiadas del juego exterior. Aun cuando tu hijo prefiera jugar solo, estar rodeado de niños y niñas de su edad le permite un aprendizaje social muy positivo y el hecho de tener un mismo entorno común le enseña a compartir.

Por último, el juego y la actividad al aire libre trabaja su resiliencia, es decir, su capacidad de sobreponerse a situaciones, a priori, no muy agradables: ensuciarse, caerse, pasar frío o calor, resolver conflictos con otros niños…El mundo exterior siempre aporta unos estímulos y situaciones que no se consiguen en un entorno cerrado, intenta que tu hijo se pueda beneficiar de ellas.